Marcus Welby, Marcus Welby. Doctor en medicina.
Médico de familia, de cabecera. ¿ Porqué "de cabecera" ?
He buscado en el diccionario de la Real academia y relaciona con muchas ideas pero no con el médico.
Marcus Welby, que yo pronuncio "marcus güelbi" y en la figurada mɑːrkəs ˈwɛlbi.
Marcus Welby, prometo que no vuelvo a repetirlo ... por escrito. En mi cabecera seguirá rodando algún tiempo.
Marco es un niño de unos 8 años. Me metí en la mini piscina de la urbanización, una de 8x8 metros o 10x10. Una que cruzo en 5 brazadas. Una con la que he golpeado el cocoroto varias veces nadando de espalda, olvidándome del bordillo por despistarme con el canto de una chicharra o el sobrevolar de un pájaro o ... cualquier otra cosa. También me hice herida en antebrazo y muñeca al dar otra brazada. También en el brazo bajando al agua y subiendo. Siempre por otro sitio diferente a la repelente escalera.
Pues ahí estaba yo haciendo de pez. Haciendo el matao flotante boca arriba y boca abajo. Nadando estilo braza y espalda. Usando brazos solo o solo piernas.
Por allí había un niño. Alguien dijo "Marco, ¿ porqué no haces competición a nadar con Fermín ?". Respondió "No ..." muy bajito. Seguí a lo mío y encontré que el nene iba a la par de un lado al otro. El iba llegando y le dejaba llegar primero. Una de las veces lo hice de espalda para ver si podía ganar y gané. Luego de un poco lo dejamos. Me preguntó "¿Buceas?" y le conté que siendo pequeño buceaba en "busca de tesoros" por la piscina olímpica con ayuda de un niño (yo adolescente y el niño, Jaime, más pequeño pero también más valeroso).
Marco me ofreció unas gafas y juntos buscamos algún tesoro pero no encontramos. En seguida su abuela me dijo "En cuanto te canse Marco le dices basta, ¿de acuerdo, Fermin? que este niño es muy pesado". Respondí "Vale" sabiendo que eso no iba a suceder. En cambio le conté que usábamos gafas de las grandes con tubo para respirar sin sacar la cabeza y que escupíamos en el cristal para "lavarlo" y con eso no se producía vaho y podíamos estar más tiempo. "Mito" y yo encontramos muchas pulseras, anillos, colgantes y esas cosas que la gente se pone sobre el cuerpo con motivos más inexplicables que comprensibles.
Marco y yo terminamos pronto la "búsqueda del tesoro" porque la piscina no daba para más y no ofrecía más que avispas ahogadas, hojas o flores. A pesar de todo, revisó la aún más pequeña piscina para nenes, donde el agua no llega a la rodilla de una adulta.
El agua estaba más caliente que fría. En mi antigua piscina olímpica el agua procedía de pozo propio y estaba siempre helada pero ahora, casi 50 años después, estamos en Región de Murcia y el agua se siente caliente o casi, aunque las lugareñas la perciben fría.
Pido a las mujeres que tiren algún anillo o joya al agua para que nosotros la busquemos pero Merce, con mejor critero, dice que va a tirar unos frutos de arbusto al agua para buscarlos buceando a falta de mayores tesoros. Y todas sabemos que al nene le da igual, no necesita joyas sino valiosos juegos sencillos.
Yo no soportaba más las mini-gafas que me prestó y buscaba a ojo sobre las aguas "picadas" y saladas de la piscina. Vi un fruto, lo cogí con los dedos de los pies y se lo lancé a un Marco que se aproximaba buceando. Al poco dijo "Yo también quiero cogerlos con el pie" y pasamos a cogerlos con el pie. El tenía que hundirse y lo tenía más difícil. Daba volteretas bajo el agua, subía y bajaba pareciendo que se iba a quedar sin aire, sin energía. Qué va. Es inagotable.
Alguien advirtió que el sol quemaría mi calva.
Luego se le ocurrió que le tirase los frutos a falta de una pelota para hacer paradas. Como se iban al fondo y se estaba cansando de las gafas de buceo propuso continuar, él en la pisci pequeña de portero y yo lanzando desde la grande.
Ahí otro rato más. Sentí algo de agobio por el par de hombres que había. Uno de 70 con su esposa y su hijo separado. El hombre jubilado miraba el móvil y su esposa dijo "¡ AHH ! Encontré una cucaracha en casa y tuve que llamar a fulanito para que la matase, no veas lo grande que era." y el marido relatando todo el rato por lo bajo añadió "qué preocupación más grande, dios mio".
Llegó el punto de marchar el nene con su abuela, que también reniega del marido recién jubilado el cual al parecer encoge los hombros cuando ella lo dice delante de otros. Tiramos los últimos lanzamientos y paradas. La última con doble fruto que detuvo con sus dos manitas. "UNA PARADA ÉPICA" le dije. En modo "revisión inmediata" me molestó escuchar mi voz ronca.
Salimos del agua, nos secamos. El se envolvió en su toalla y tumbó en la tumbona. La abu le tiró una foto y mi sobrina, con su tono guasón habitual, dijo "Le vas a mandar a la madre la prueba de vida, ¿no?".
Ya en casa me dijeron que le regalaron un robot por energía solar y no funcionó o no supieron montarlo. Me he quedado con ganas de ir a su casa para verlo con él. Dicen que le haría mucha ilusión enseñármelo así que esperaré a ver si coincidimos otro día. La abuela se ha cagao en todo lo barrido de quien le hizo el regalo porque la tiene "loca con el cacharro ese".
Lo más extraño es que al separarnos en nuestros caminos, su casa a 20 metros de la nuestra, me dijo "Gracias por jugar conmigo" con su voz angelical. Sería cosa de su abuela, supongo, y yo le entregué devuelta su agradecimiento por jugar conmigo.
Ya en casa dijeron que Marco no jugó ayer con los otros niños que había y no lo entiendo: su sonrisa, su inocencia, sus ganas de jugar ... o si lo entiendo pero prefiero no imaginar los motivos porque me pongo en bucle, como con Marcus Welby y luego me está rondando la cabeza durante días.
10-08-2025:
Nos han lo permitido en ambos bandos. He ido a casa de la abuela con Marco y juntos resolvimos los problemas montando el robot. Todas las piezas había que extraerlas estilo Montaplex. Tenía un motor muy chiquito y una placa solar para alimentarlo. Pasamos toda la mañana haciéndolo. Reímos, me corté con el cuter y disfrutamos un montón. Luego le grabaron con el robot caminando.