"Las únicas personas con las que ahora procuraría estar, son artistas y personas que han sufrido: los que saben qué es la belleza y los que saben qué es el dolor. Nadie más me interesa." Oscar Wilde
Historias, cuentos, relatos, experiencias y fantasías de una persona diagnosticada autista en la edad adulta
Header
viernes, 26 de febrero de 2010
no puedo darte nada mas........
jueves, 25 de febrero de 2010
ander
Testimonio abuso sexual - Ander
Son escasos los recuerdos de aquel niño pequeño y rubio de ojos azul claro
que fui.
Era un niño solitario, introvertido, que siempre
jugaba solo. No hablaba ni me quejaba, a no ser que quisieran meterme en
la ducha. Pasaba las horas tirado en el suelo de mi cuarto, jugando con
mis coches.
Mi hermano fue quien destruyó mis días poco a poco
sin apenas darme cuenta. Me incomodaba, eso seguro, aunque era demasiado
pequeño para ser consciente de mucho más. Era una sensación que ya
conocía. No puedo recordar el día que comenzó aquello; sólo soy capaz de
recordar esa sensación, la sensación de que ya has vivido lo que te está
pasando, y desde luego que era un "juego" que no me gustaba.
No
puedo recordar sus palabras, de qué manera accedía, ni como lograba que yo
jugara a sus "juegos", pero lo cierto es que lo conseguía, y entre tanto
yo callaba y me sentía culpable, sucio y asqueado. Además veía como
mi padre siempre estaba por él; era su hijo favorito. Yo tenía más el
aspecto de un niño enfermo. Digamos que no daba el perfil para ser el hijo
predilecto de "papa" y de "mama". Ella siempre consintió, tanto aquel
favoritismo, como lo que mi hermano hacía conmigo.
Recuerdo
perfectamente, siendo aún pequeño, que una vez entró ella en la habitación
donde mi hermano, justo en ese momento, empezaba a "jugar" conmigo. Pero
mi madre, muy lejos de involucrarse, parar aquello y quitarme muchos años
de sufrimiento... se limitó a cerrar la puerta para dejarme allí en la
oscuridad. Ya nunca volvió, nunca abrió esa puerta. Hasta hace poco aún
esperaba, con ojos implorantes, verla abrir aquella puerta. Hoy ya no
espero nada.
El agresor campa a sus anchas, se desenvuelve con
absoluta naturalidad entre los demás miembros de la familia, y todos le
bailan el agua, sin embargo yo soy un "autista", el raro, el que se
encierra entre las cuatro paredes de su habitación, siempre solo...
Siempre solo, al igual que en los patios del colegio. Siempre estuve solo, hasta que
me acostumbré a tenerme tan sólo a mí. Y mientras tanto él siguió haciendo
conmigo lo que quiso, con total impunidad. Me sodomizaba, me obligaba a
practicarle felaciones, me humillaba delante de todo el mundo, me
insultaba, se burlaba de mí, tanto a solas como delante de sus amigos... y
yo... yo bajaba la mirada, callaba, me giraba y volvía a casa, a
esconderme en mi guarida.
Puede que para mis padres haya sido
tan solo un número, el cuarto, el último de todos. Creo que no esperaban
tenerme, fue un error. Pero una vez nacido al menos podrían haber
disimulado un poco. Nunca tuvieron la reacción que esperaba. Debo suponer
que tratar a un hijo "autista" y "anti-social" era demasiado complicado
para ellos, o quizás lo difícil era prestar atención a lo evidente y
buscar ayuda.
Mi historia fue así y no puedo modificarla por
más que lo desee. Estuve viviendo muchos años entre la desesperación,
los abusos, el miedo nocturno, las humillaciones, el continuo disimular y el
intento por ser un buen hijo a los ojos de unos padres que nunca vieron en
mí a ese hijo que querían; nada era suficiente, y por el contrario, todo
lo que venía de mi agresor era bien recibido.
De nada ha
servido, familiarmente hablando, relatar lo que me ocurrió. Incluso creo
que lo cuestionan, pero para mí ya no hay nada que cuestionar. Es
imposible inventar tantas cosas, tantos detalles... ¿Es que no se dan
cuenta? ¿Por qué habría de hacerlo? ¿Por celos, quizás? En absoluto; él
fue quien siempre sintió celos de mí.
Es tan contradictorio ser
abusado, humillado, insultado, y a un mismo tiempo ser también deseado,
ser el centro de sus celos. No tiene sentido.
Me condenó
a una tristeza y una depresión profunda de la que sigo sin poder
escapar del todo. Siempre sintiéndome solo, siempre estando solo. No tenía
amigos ni tampoco los buscaba. Creo que lo que yo buscaba no podía
ofrecérmelo nadie... tan sólo compartía algo de mí con aquellos cuadernos
que llené de escritos donde daba rienda suelta a
un odio ilimitado hacia mí mismo. Deseaba la muerte, porque él
ya me había matado en vida. Sentía que todos los demás le apoyaron y nunca
objetaron nada ante aquella mutilación. Nunca cesaron los abusos, ni
siquiera sus insultos.
Revisando años después algunos de mis
escritos, descubro que hoy tienen sentidos diferentes a los que le daba en
su día. Hoy he abierto los ojos, de alguna manera he madurado, ahondo más
en ese dolor, y empiezo a entender mejor lo poco que merecen la pena
aquellos seres que decían quererme, que se criaron conmigo, que me dieron
la vida, aunque yo hubiera deseado no nacer.
He sido durante
muchos años una persona oscura, y creo que siempre quedará una parte de mí
que no alcanzará a ver la luz, pero no teñiré todo de negro nunca más, no
quiero que me controlen, no pueden, no soy su marioneta, ya no. Lo he sido
durante demasiado tiempo.
Ahora, cada vez que el pasado vuelva
a mí, intentaré que sea de otra manera, teniendo claro que quienes decían
quererme no me quieren, sabiendo que hay personas fuera de aquella familia
que realmente me quieren. Es por ellas por quien doy la vida.
Me
tendréis por siempre; no me habéis parido, más os debo la vida, sin
vosotras hoy no estaría vivo. Si no os hubiera tenido la noche más
fatídica de mi vida, todo habría acabado. Pero ellas estuvieron ahí, al
otro lado del teléfono, calmándome, reteniendo mis impulsos hacia
el suicidio.
Os amaré siempre.
martes, 9 de febrero de 2010
MEA CULPA, MEA CULPA....
"Los santos deberían ser juzgados siempre como culpables, hasta que se demuestre su inocencia" George Orwell
La capacidad de maldad del ser humano es imposible de calcular ni predecirse....
Control, manipulación y destrucción de los que nos rodean incluyendo familiares o amigos.
Incluyendo a LOS MAS DEBILES.
INCLUYENDO A LOS NIÑOS.
La maldad hace tan bien su trabajo que, increíblemente quien ha sido controlado, manipulado y destruido tanto moral como físicamente, es quien se queda con el sentimiento de culpa.
La hipocresía nos ha hecho creer que todo tiene un castigo, y que si somos castigados es porque lo merecemos, para eso hay un "Dios"
Crecer siendo controlado, manipulado y destruido, hace que toda la vida la pasemos pensando en qué hicimos para merecer tanto dolor.
Cuanto más control, manipulación y destrucción recibimos, más nos hace pensar que hicimos algo horrible para merecerlo, que fuimos tan malos que era normal que alguien se tomara tanto trabajo con nosotros.
Cuando el tormento se hace insoportable y alguien se revuelve contra el supuesto sistema perfecto de la sociedad, y "delata" o se enfrenta, se da cuenta, estupefacto, que los culpables -los verdaderos culpables- siempre tienen defensa y no sienten culpa. Y eso, paradójicamente, hace a sus víctimas sentirse aún más culpables.
MEA CULPA, MEA CULPA
....y es el error más grande que cometemos, porque el sentimiento de culpa no solo impide avanzar, si no que continúa con su destrucción.
Y de toda esta maldad humana, de este control, manipulación y destrucción, la única moraleja es que no acaba nunca ... hasta que las víctimas no dejan de sentirse culpables.
Porque mientras las victimas se sientan culpables, la maldad se sigue alimentando y sigue animando a los controladores, manipuladores y destructores.
“Y escuché como si fuera el sonido del trueno,
una de las cuatro bestias diciendo
"Ven a ver" Y lo vi.
Contemplé un caballo blanco.
Hay un hombre caminando por ahí tomando nombres y decide
a quien liberar y a quien culpar.
No a todos se les tratará igual.
Habrá una escalera dorada bajando
cuando el hombre venga por aquí.
Los pelos de tu brazo se erizarán con terror en cada trago y en cada sorbo.
para que participes de esta ultima copa ofrecida
o desaparezcas en el suelo del alfarero
cuando el hombre venga aquí.
Escuchad las trompetas, escuchad los gaiteros,
cien millones de ángeles cantando,
multitudes marchando al son del gran tambor.
Voces llamando y voces llorando.
Algunos nacen y otros mueren.
Llega el reinado de alfa y omega
y el remolino está en el árbol de espinas.
Las vírgenes están recortando sus mechas.
El remolino está en el árbol de espinas
y es difícil dar patadas contra sus aguijones.
Hasta el Armagedón, no habrá paz contigo, no habrá paz.
Luego, el gallo pedirá a sus polluelos que entren en casa.
El hombre sabio se inclinará ante la lanza y a sus pies
tirarán sus coronas de oro,
cuando el hombre venga por aquí.
Al que es injusto, dejadle ser injusto todavía.
Al que es justo, dejadle ser justo todavía.
Al que es inmundo, ser inmundo todavía
y escuchar las palabras hace tiempo escritas,
cuando el hombre venga aquí.
Escuchad las trompetas, escuchad los gaiteros,
cien millones de ángeles cantando,
multitudes marchando al son del gran tambor.
Voces llamando y voces llorando.
Algunos nacen y otros mueren.
Llega el reinado de alfa y omega
y el remolino está en el árbol de espinas.
Las vírgenes están recortando sus mechas.
El remolino está en el árbol de espinas
y es difícil dar patadas contra sus aguijones.
Y se valorará cuanto tenga cada uno,
cuando el hombre venga aquí.
“Y oí una voz en medio de las cuatro bestias,
Y miré y pude ver un caballo pálido.
Y el nombre de quien estaba sobre él era Muerte
y el infierno le seguía”
miércoles, 3 de febrero de 2010
NINGUNA RELACIÓN SOBREVIVE AL.......OTRA VERSIÓN

Ninguna relación sobrevive al desprecio....
Da igual que tipo de rlación sea, fraternal, familiar, de amistad, trabajo, amor....da igual.
De todo lo que nos pasa, de todo lo que vivimos, y salvo las situaciones dolorosas insalvables y en las que nada salvo el destino o la implacable realidad hacen su trabajo, lo que mas nos duele recordar son los desprecios recibidos...
Cuando nos desprecian, minan algo mas que nuestra moral, y desprecio tras desprecio , acabamos sin autoestima, acabamos pensando que llevan razón en despreciarnos...
Me molestan y me duelen los desprecios cotidianos, la gran facilidad con la que vamos excluyendo a los demás, clasificandolos, comparandolos, y cada vez que podemos destruyendolos.
Todos los que son diferentes nos molestan, y hay cientos de frases hechas que nos cuestan poquisimo decir y que a veces no somos conscientes del daño que hacemos, o si?
Dentro de nuestra insociabilidad cada vez mas clara, intentamos justificar una conducta despreciativa, pasando nustras palabras por frases cotidianas y normales, como quien no quiere la cosa...
Pero pongamonos en medio de una discusión donde el nivel de voz sube y también el tono de las palabras, donde nos envalentonamos y contestamos como animales heridos y...de pronto oimos, QUE ASCO ME DAS,y nos duele de otra manera y nos sentimos anulados.....
Que asco me das, que inutil eres, y así tantas y tantas frases que nos cuestan mas olvidar en nuestro interior.
Dicen que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio..., pero eso lo veo mas parecido a lo de a palabras necias oidos sordos....aunque se podrían matizar situaciones.
Pero no nos limitamos a despreciar con la indiferencia, nos hemos vuelto mas sutiles, mas crueles....
Esa frases...nos carcomen por dentro, se nos hacen insuperables, nos destruyen los animos...
Nos encerramos en nosotros mismos y o nos unimos a los que desprecian, o nos alejamos en otros mundos....
No nos vamos a dar cuenta hasta que sea tarde, que ninguna relación sobrevive al desprecio...
Y si al final nos acabamos despreciando a nosotros mismos...
Quien sobrevivirá?
Quien vivirá?
No les demos el gusto a quien desprecia, no nos encerremos por ser diferentes de la manera que sea...
Nadie es perfecto, viva la diferencia.
NINGUNA RELACIÓN SOBREVIVE AL..........
“¿Alguien ha supuesto que es una suerte haber nacido? Me apresuro a informarle que morir es igualmente una suerte, y yo lo sé” Canto a mi mismo - Walt Whitman

"YO, MIO, MI.

