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lunes, 2 de noviembre de 2020

Todas estaban desnudos

Johannes Stoetter - High Heel
Advertencia: Humillación pública, acoso, insultos homófobos, desnudez no consentida y violencia psicológica.
Es 15 de julio de 2019. 
La empresa donde trabajo va a celebrar su primera fiesta aniversario el próximo 18 de julio, coincidiendo (¿curioso?) con el día del alzamiento nacional de 1936. Va a ser de disfraces. Asistencia no obligada, pero muy, muy, muy importante, según nos ha hecho comprender la pareja socia-fundadora hablando serio desde lo guay. Las jefas, Martha y Sentry, se han pedido en exclusiva Adán y Eva.
Aunque somos 22 personas, nos van a facilitar los atuendos a medida de cada uno. Han contratado, solo para eso, a 22 artistas entre profesionales del body painting y jóvenes de la facultad de Bellas Artes. Sí, sí. Lo más extraño (¿weirdo?) es que como único disfraz llevaremos la piel pintada. Nada de ropa interior en principio, pero con libertad para disimular y tapar la parte del cuerpo que queramos con tela también pintada, de tamaño máximo aproximado al de un pañuelo de papel. 

Todos hemos comprendido que será una fiesta de asistencia voluntaria y casi de obligado cumplimiento porque se celebra el sexto año del nacimiento de esta empresa tecnológica. Todas, más o menos, trabajamos en la sexta planta de la última de esas famosas “Seis Torres Business Área” de Madrid (STBA). 

A cada cual, con su dibujante, nos han realizado un breve cuestionario para combinar nuestras respuestas con la impresión que les causemos en persona. Serán disfraces irrepetibles, incluso coincidiendo, por tratarse de artistas diferentes. Podemos ir pintados por parejas y va a haber votación y premios para dibujantes al trabajo más original, al más elegante y al más gracioso.

Este ha sido su cuestionario y mi respondario:

1- ¿Qué animal te gustaría representar? Un gecko

2- ¿Cuál es tu planta, flor, vegetal o fruta favorita? Una margarita

3- ¿Qué personaje de cosplay, cómic, cuento o dibujo animado? El Joker de Batman

4- ¿Tienes alguna idea especial para pintarte? De Terminator en esqueleto o Muerte en su capa

5- Si algún personaje de película… ¿Cuál elegirías para tu disfraz? Eduardo Manostijeras

6- ¿Quieres tapar alguna parte de tu cuerpo con tela pintada? La cara.

El artista (Pedro Osorio) y yo hemos hablado tal que así:

—Manostijeras es demasiado aparatoso y triste. La lagartija…

—Es un gecko, o gekkota, para ser exactos.

—Yaaaa, hehehe, noooo, no termino de verlo. Y Terminator es… no sería ni tan malo, pero ya la muerte con capa pegada al cuerpo como que no lo visualizo… Si me dijeras un esqueleto, eso sí…

—No, no, no. De esqueleto ya sería un cachondeo total. Me lo estoy imaginando: «¡Anda, tú no llevas disfraz, vas como siempre pero sin ropa!», seguido de risas.

—Ah, claro. Pues… qué quieres que te diga. Entre el Joker y la margarita te recomiendo la flor. Te pega más la luz y la alegría vital de las margaritas que ir de matón. 

No sé dónde habrá mirado para decir eso, pero le dejaré que pinte la flor. Me da igual. Menuda chorrada estúpida la fiesta de los huevos. Ya podían repartir una bonificación extra y cada cual la gastaría feliz en lo que quisiera. Odio las fiestas. Odio los disfraces. Odio el alcohol que beben y ser el único sobrio. O el dolor de cabeza si me dejé convencer y tomé una sola copa. Odio las reuniones y tener que hablar de tonterías para pasar el rato. Mi esposa dice que ella no iría. Le parece feo y sucio ir desnudos como salvajes, por mucha pintura civilizada que se lleve encima, pero «es mejor que vayas y lo intentes, a ti esto no te molesta tanto y puede que lo pases bien». Y lo mismo tiene razón. Joder, vaya empanada. Margaritas.

—¿Sabías que las margaritas tienen 8, 13, 21, 34, 55 pétalos? —se queda callado, quiere saber más—. Pues es la sucesión de números de Fibonacci.

Mi pintor “memea” mientras recorre, imaginativo y puede que sediento de lujuria, mi cuerpo escultural:

—Mmmm… 

—Y hay un libro, «No os comáis las margaritas», y una película con Doris Day que…

—¡OYE! —me interrumpe—. ¡Tengo una idea! 

Cuenta que mi dibujo será estilo de cuadro al óleo, con una margarita grande central y un fondo con más flores. En la cara, un sol como en el horizonte. Y la gran idea es una mariquita roja posada en un pétalo de tela que recoja y oculte los genitales. Hubiera preferido tapar la cara para que no me agobien con lo de sonreír y pasar más desapercibido, pero lo del bichito es gracioso. Parece una buena recomendación.

Para prevenir alergias nos han pintado de prueba en el antebrazo. Nos aconsejan la piel limpia e hidratada, además de diversos trucos para evitar situaciones desagradables.

Rebeca (recepcionista encargada de múltiples tareas) se ha negado a participar. La más lista.


Es 18 de julio de 2019.

Nos citaron unas horas antes de la fiesta. Biombos de separación de escasa intimidad, ventilación y temperatura ambiente adecuadas, algarabía de cosquillas con los pinceles, alguno que no siguió las recomendaciones y corre a relajarse, cuerpos con la pintura a medias camino del baño, falta de puntualidad y nervios. 

Fuera biombos, arriba música, brillo de luces… acción. 

(Imagen retocada - original a un clic)
—Chicos, ¿qué queréis para beber? —Paco Moreno no piensa en otra cosa que no sea mamarse—. ¡Joder!, qué tipazo la Luisa Espinosa, ¿eso es una cebra? 
—Yo… un zumo de melocotón o Fanta de naranja. —Paco y Jesús me miran un momento como si fuera de otro planeta y vuelven los ojos a la cebra Kiss según pasa a nuestro lado.

—Pues parece una cebra trampa, hipnotizadora, vampira, mete miedo… —Jesús Lombardía hace como que se arranca. No puede quitarle ojo a Luisa.

—Ja, ja, ja, recógete la baba, tío, que se te corre la pintura… ¡o lo que no es pintura! JAAAJJJAAAAJAAAAJJAA.

Paco se gasta una risa barbárica. Pero también tiene para mí:

—Y tú… ¿de qué vas, de… mariquita o de maricón? JEEmmjejeje, ¿eh?

—¡Ya te digo, tío! ¿Cómo te has dejao pintar esa mierda de flor? Vaya mariconada, tronco. —El jesusito de mi vida, Lombardía de mi amor. Algunos se quedan anclados en el lenguaje de su juventud y no cambian en toda su vida. Encima añade leña al tema:

—Zumo o Fanta, dice. Mejor le damos un botellín de agua para regar todas esas plantas. —Y además son tal para cual de chistosos. Ahora ríen mientras se dan golpes con las manos en los brazos. Ambos deberían ir disfrazados de monos. Mientras se parten “la-caja-el-pecho”, me voy a coger algo para picar.

Paco va de león y Jesús de mandril, con el culo entre colorado y azul. Según dice el uno, porque el león es, además de rey, un macho follador incansable y no hay hembra que se le resista. Según dice el otro, el mandril tiene una cara que acojona tanto como los colmillos de su boca. Al dentista le debió costar sacar las piezas carcomidas debajo del putrefacto sarro mix coffee-tobacco. Ahora puede lamer la mar de bien sin las peligrosas bacterias contagio-infecciosas.

¿Se me nota resentido? Qué va. No es eso. No sé lo que será. El tiempo nos lo dirá. «Que será, será. What will be, will be».

Los dos han recibido siempre un trato especial por parte de las jefas, que no alcanzo a comprender siendo como parecen: dos tarugos. Que sí, que me tienen más quemao que el palo de un churrero, pero todos nos andamos con cuidado cuando se trata de estos dos.

De Lola Trujillo y María Antigüedad todo el mundo afirma que parecen dos alienígenas, pero yo me he enterado de que se han pedido un tándem para que las pinten como en una foto que han visto. Se acoplan la una sobre la otra para obtener este resultado impresionante:

Johannes Stoetter - Chameleon

Qué animalitos tan preciosos los camaleones. Se mimetizan con su entorno para pasar desapercibidos. Tienen movimientos repetitivos, como hojas al viento en los árboles. Con capacidades visuales excepcionales, tranquilos, infalibles con su lengua “pegajosa” tipo arpón.

Pero fiesta. Me he acercado a María y Lola, que hablan animadas. Se han callado al verme aproximar. Entonces hago un cambio de dirección y me dirijo hacia la esquina de los aperitivos. Hay Lays al horno, que están ricas y, sobre todo, tienen un 70 % menos de grasas, así que me pongo a saborear las patatas al horno de espaldas a una fiesta que me está cargando desde el principio.

Mystique - Jennifer Lawrence
Alguien se ha acercado a la mesa. Es un cuerpo azul que pregunta: —¿Vas a dejar alguna patata de esas o te las terminas todas? Oh, mierda, creo que me he pasado. Quedan solo ocho en el plato.

—Perdona, no me daba cuenta…

—Tranquilo, hombre, si lo decía en broma. — Me vuelvo y, en lugar de mirar su cara, miro su disfraz de Mystique, la hermosa chica azul de X-Men. Me fijo antes en sus tetas que en sus ojos de lentillas amarillas. Es Elisa Guisasola. De ella todos dicen, con rima fácil, que siempre anda sola.

—¿Cómo te han pegado las escamas? —tiendo la mano para tocarle un hombro.

—¡Eh, muchacho, eso no se toca! —Joder, solo hago que fastidiarla—. ¡Ja, ja, jaaa!, pero qué tonto eres. Claro que puedes tocar. No pasa nada, hombre. A ti te sientan muy bien las margaritas. Y el detalle de la mariquita.

—¡Vaya dos, el Sarasa-solo y la Guisa-sola haciendo manitas! —es Jesús, que ha venido a coger un plato de tostas de salmón ahumado. Le responde Elisa:

—Pero qué brasas eres. Apestas como la lombarda. ¿Cómo no te disfrazaste de bonobo? Te pega másss…

La cara de Jesús cambia con esta pregunta y ella ríe satisfecha. Qué simple y complejo es el mundillo de las relaciones humanas.

El caso es que de la fiesta pasó un tiempo. Por un rato perdí de vista al león y al mandril. 

Decidieron, antes de que el alcohol causara algún estrago, celebrar la selección de premios a las pinturas. Se agradecía que cambiaran a música de fondo. 

Mientras Eva iba presentándonos micrófono en mano, fuimos desfilando y cada uno puso después su voto en manos de Adán, su pareja. 

Como trabajo más elegante fue elegido el disfraz “zapato con tacón alto” que llevaba pintado Lorena Griñón. Por supuesto, el premio a lo original fue para las “Camaleonas”, María y Lola. 

Yo hubiera preferido que no, pero ganó el premio a disfraz gracioso mi artista de las margaritas. Y tuve que posar de nuevo para la foto con él. El león se me acercó justo después de la foto y gritó: —¿Qué esconde la mariquitaaa? Y de pronto tiró del hilo que sujetaba la tela con el dibujo y me la arrancó. 

Hubo muchas risas y algún insulto y abucheo al ofensor. Como siempre tengo frío, mis cositas estaban encogidas y parecían como de un nene. 

Entonces arrebaté el micrófono a Eva para decir:

—Buenaaaasss, hola a todooos. El amigo león no descubrió nada nuevo en el horizonte, como pueden ver…

—¡Pues yo nunca había visto uno tan pequeño! —interrumpió a voz en grito Jesús. Tenía que seguirle el juego a su amigo Paco Paquete. Continué como si tal cosa con mis alegatos:

—Claro que no, Jesús. Todas las que tú ves están bien grandes, ¿verdad, cariño? Quizá como la de tu amigo el León. Por cierto, Paco… ¿nos explicas cómo ha ido a parar la pintura roja y azul del culo del Mandril a tus todopoderosos genitales de León? 

Miradas al Rey de la Jungla, que deja la copa y se viene a por mí entre risitas que aumentan. Termino:

—Nah, Jesús. No te esfuerces. Y tú, Paco, no te vengas arriba pa’ darme una hostia. Os habéis pasado un buen rato los dos en el aseo y ya está. Noooo pasa nada y, si pasa, se le saluda. Señoras, señores y demás parroquia, lo dijo Freddie Mercury: «Mi maquillaje se ha echado a perder, pero… ¡el show tiene que continuar!».

Subí el volumen y me marché a casa acompañado por Elisa Guisasola. Nos entretuvimos quitando las pinturas de guerra. Nada más.

Todas aquellas personas estábamos desnudas, pero una poca pintura bastó para enfermarnos. No entiendo cómo una sola palabra, ni suya ni de nadie, podría bastar jamás para sanar algo.

A mí me despidieron al día siguiente por crear mal rollo y abrir unas puertas de armario que no eran mías, sino de dos imbéciles libres del siglo XXI.

Para terminar, como Elisa y yo nos hicimos buenas amigas y yo no encontraba trabajo, acepté trasladarme a su piso. Nos reímos mucho los dos juntos y…

¡También pasamos buenos ratos!

Nota: Como en la serie Fargo, esta es una historia. ¿Real? En realidad es una historia. ¿Eso la convierte en real? Entonces será real. Pero los nombres han sido todos inventados. Cualquier coincidencia sería auténtica y pura casualidad.

sábado, 7 de diciembre de 2019

El primer ser con inspiración.

Este precioso cuadro de mi compañera de blog me recuerda a Numen soñando.

Muchas veces voy por la vida buscando maravillas que aprender para alimentarme de ellas, llenar mis espacios vacíos y sentir fuerzas para escribir unas pocas palabras que al menos sean bellas. ¿Puedes tú ayudarme?

No puedo escribir cuando quiero. Si quiero hacerlo, debe ser cuando puedo. Puede parecer un asunto sencillo. Pues a mí me resulta muy difícil.

Ayer fue el Black Friday y ahora debo ir con José para pasar sus datos de proveedores y clientes a Excel. Dice que discutió con su esposa por obligarse a comprar al tal Fredy. Y yo, pensando quién sería ese tal. Se me venía la imagen del cantante de Queen.
¿Parezco estúpido? Pues lo mismo un poquitín sí, porque tuvo que aclarármelo. Pelillos a la mar.

José, hombre de éxito que conozco desde hace veinte años, me explicó cómo aplicaba el efecto Venturi en una máquina suya, creando una corriente de aire con la temperatura y la humedad apropiadas para incubar huevos. Mientras lo hacía, alguien le llamó al móvil para informarle de que quizá no acudiría a su invitación de cumpleaños porque se había hecho un implante dental dos días antes, sin creer que eso requiriese tanta recuperación.
Comparte así la llamada telefónica y añade, como ingrediente, que va a poner cordero.

Cuando lo relato en casa a mi compañera, por ver si me estoy perdiendo algo, pregunta si me invitó. Dice que no me invita porque yo no soy amigo suyo. Aunque no quiero para nada que me invite, a veces me gustaría ser arrastrado entre algunas personas de modo inapelable, como lo hace ese efecto Venturi. Que todo mi ser se viera empujado a acudir, a disfrutar y a ser feliz entre la gente.

Sigo buscando mi inspiración porque en fuentes laborales no encuentro los colores.

Pruebo lecturas y leo sobre TDC, trastorno dismórfico corporal, o sobre el síndrome de Tersites, un griego que se apartaba de todos los cánones de belleza. Leo también sobre el opuesto de “la madre de Blancanieves”, que trataba de perfeccionar su cuerpo con ansiedad.
He roto todo espejo y foto hace tanto tiempo…

Picoteo novelas gráficas en negro como "Yo, Loco" de Altarriba y Keko, la terrible "La muñequita de papá" de Debbie Dreschler, "La ascensión del gran mal" de David B. o Persépolis de Marjane… ninguna. Ni siquiera el colorido imaginativo de Shaun Tan en "Las reglas del verano" es capaz de disparar mi atención.

Es la tarde del sábado, solo en casa con un perrito, pero mi cabeza está más hueca que un tambor.

La inspiración de las imágenes vitales es mi siguiente meta.

Cojo la cámara de fotos, pero ninguna sale como quería: fotos cuadradas, bien o mal encuadradas; rectangulares, circulares, paranormales, panorámicas o paradójicas. No sirven, porque las imágenes emergen como yo: desiertas de sentimiento.

Busco entre acordes, negritas, silencios, blancas, corcheas y semitonos; claves de solfa en pos de una ejecución ad libitum.

Pongo el reproductor de música. Son 9.099 temas. Pereza. Cantos de amor de Gipsy Kings, La bien pagá, No paraba de llover Nena Daconte, Hakuna Matata, Hendrix, Dolly Dagger… Y Hide in Your Shell de Supertramp canta de pronto:

“Escóndete en tu caparazón porque el mundo está dispuesto a desangrarte por pura diversión. […] Estás esperando que alguien te entienda, pero tienes demonios en tu armario.”

¡Te habrás quedado a gusto con el sermón, Roger Hodgson!

Temas instrumentales, de antes, de hoy, románticos, rockeros; clásicos, Carmina Burana o Réquiem, pero ninguno es mi sintonía.
¿Ninguno?

Lo intento como saltimbanqui de películas. Me detengo junto a la magnífica Nell (1994) (Jodie Foster), mujer que se asombra como los niños en torno a la inocencia. Pienso en la filtración diaria en ellos de la mentira, el engaño, el precio de las cosas, el poder y el odio.

Encuentro un estudio sociológico sobre Nell ( aquí) y supongo que técnicamente es correcto, pero yo no tengo palabras para hablar de una chica que me deja con lágrimas en los ojos. Mudo, sin ganas de decir nada.

Salto hacia Mimzy, más allá de la imaginación. Yentl, mujer disfrazada de hombre para alcanzar los libros sagrados. Pink Floyd en el muro de mis lamentaciones. Ni Reb Tevye en "Violinista en el tejado", cantando su riqueza de iluso, sabe abstraerme de esta mente-caca.

No puedo cantar, dibujar, escribir. Quiero contar, expresar y decir. Estoy encerrado en una lámpara, a la espera de una mano cálida que haga brotar una chispita de genio. Pero nada sucede y el reloj hace tic, tac, tic, tac.
Y mi lógica digital dice que todos los tic son tac, o monótona viceversa.

Decido buscar al primer ser que sintió llegar la inspiración y nos dejó a todos con ganas de crear, escribir, cantar o dibujar. Así las cosas, salgo al balcón y caliento mi insomnio con sol. Luego salto y extiendo las alas. Vuelo hacia la ciudad y el rumor del viento, en la velocidad, ensordece mis ojeras.

Y encontré a ese ser. Esa persona culpable de ilusionarnos, que ilumina la calle a su paso. Ese ser que sonríe y regala pepitas de saber.

Al acercarme a su lado, adivinó mi pregunta y, llorando, contestó:

"Siempre voy por la vida buscando maravillas que conocer para alimentarme de ellas, llenar mis momentos vacíos y sentir fuerzas para escribir unas pocas palabras que al menos sean bellas.
¿Podrías tú ayudarme?"


martes, 26 de septiembre de 2017

Un mundo en miniatura

"... ¿qué amigo es aquel que tuvieras que buscar para matar las horas? BUSCADLO CON HORAS PARA VIVIR. Y que en la dulzura de la amistad haya lugar para la risa y para los placeres compartidos. Es en el rocío de las pequeñas cosas donde el corazón encuentra su mañana y toma su frescura." Khalil Gibran.
A world in miniature.
Cogí el iPhone4. Superpuse a la cámara una lente extraída de un lector de DVD o CD y me puse a hacer fotos en casa. Luego por el parque la mañana siguiente.
Me gusta ver las cosas pequeñas y acercarme cuanto puedo a ese mundo desconocido con el que vivimos a diario sin que la gente se fije. 
Bueno, yo si me fijo. Los demás no sé. La gran diferencia entre los productos humanos y los de la naturaleza es el nivel de detalle. En las fotos de casa los objetos parecen toscos pero en las otras aún haciendo zoom se aprecian nuevos detalles y un diseño muy elaborado y hermoso. Excepto en los insectos, donde la repulsión gana a la belleza por momentos.

martes, 1 de agosto de 2017

El mundo de Henry Darger

"A quienes tanto les disgusta el desnudo encuentran indecente la verdad desnuda." F.H. Bradley
Recientemente me he topado con los trabajos de pintura de este hombre. Sufrió una vida penosa en la infancia y juventud, incomprendido y con mucho que contar. Su probable síndrome del espectro autista, asperger, y la costumbre que tenemos de rechazar todo lo que se sale de la norma, llevaron al pobre Henry niño hasta una institución mental de la que tardó años en poder escapar. Allí sufre abusos sexuales, hay quien dice que rituales religiosos sexualmente aberrantes. Una vez muerto, descubren en su vivienda el secreto trabajo de sus últimos 50 años. Básicamente una novela de 15.143 páginas y cientos de dibujos, muchos de gran formato para unas rodillas que ya no le sostenían. 

Analizan psicológicamente a un muerto a través del tiempo y determinan que padecía esquizofrenia, que era pedófilo, un gay reprimido y hasta un asesino en serie. No me extraña en absoluto que no diera a conocer nada ni se preocupara por ello para el día de su fin. 

"Darger's monographer John MacGregor, an expert on the art of the insane, believes Darger was a kind of suppressed serial killer" Y si John MacGregor dice de veras esto no merece ninguna credibilidad en su trabajo como "experto en el arte de lo insano". Alguien tan vulgar como para usar el trabajo ajeno para prosperar (vende su libro de 720 pag por entre 380$ y 675$) y hacerse notar, no es capaz de reconocer lo que es sano de lo que no. En el diccionario invisible y cambiante del arte no existe la palabra "insano" por más que queramos. Para buena salud, prueba la fabada asturiana y lanza después buenos pedos, Sr. Gregorio de Mac y quedarás bien a gusto.
Klaus Biesenbach, rostro siempre inexpresivo y personalidad destacada del mundo del arte, también saca tajada con un libro (85$ por 300 pág) donde mueve su magistral batuta en torno al trabajo de Darger dibujando una etiqueta que lo defina. Léase Sr. Klaus la crítica de William Swislow publicada en la pag 40 de la revista Outsider. Dice: "Biesenbach parece no solo impermeable a cualquier lección en el campo del arte outsider, si no permeable a sus peores clichés y hombres de paja [...]" Deberías hacértelo mirar klausito, porque sucede que a medida que pasan los años a veces se pierde la humildad y el deseo de aprender, y tú también necesitas seguir aprendiendo. Deja un rato el MOMA y su gente, piensa un poco menos y siente mucho más antes de crear un nuevo libro como ese.

Entre sus diversas actividades fuera del trabajo, Henry hizo seguimiento de las predicciones del "hombre del tiempo" durante 10 años y las comparó con la realidad. ¿Obsesivo? Si ¿Y? Resultado del estudio: La previsión del tiempo falló mucho, mucho, mucho. Recientemente un científico de la universidad me comentó al respecto que la meteorología es un sistema caótico y por tanto, impredecible en el tiempo. Pero hay que saber más antes de hablar. Por eso me encanta este texto de Agustín Fernández Mallo para la revista ORSAI:

" [...] el trece de marzo de 1963, el parte meteorológico anunciaba sol y cielos despejados, momento en el que él aprovecha para poner a secar una acuarela de grandes dimensiones junto a una ventana abierta. Se desencadena entonces una lluvia que cae sobre la ilustración, arruinándola. En la acuarela, una niña escapaba de los soldados, quienes no podían darle alcance a pesar de ir a caballo. Al diluirse los colores bajo la tormenta, aparecen en el papel una serie de manchones, una nueva configuración formal, de tal modo que representa justamente lo contrario a lo deseado: la niña es atrapada por los soldados, y no solo eso, sino que las nuevas formas denotan una auténtica masacre de la pequeña por parte de sus perseguidores. Desde ese día y hasta su muerte, Henry Darger odiará al hombre del tiempo y a todos los hombres del tiempo del Planeta por una razón mucho más profunda que la aparente: habrían obrado algo para él inconcebible, el triunfo irreversible del mal sobre el bien, ya que no había corrección que pudiera restaurar el dibujo inicial. Esa irreversibilidad del mal le atormentó, según se desprende de sus diarios, hasta su último día. [...]"
Y lo que no entiendo del texto de Agustín es el tema de los trabajos forzados y las potencialidades de esos centros en EE.UU.. No sé qué quiere decir. No creo que Henry hubiera estado bien teniendo que estar acompañado por otras personas, hombres concretamente y posiblemente no tan sensibles ni tan delicados o indefensos y tan poco probables como amigos. Su obra debía estar a salvo en todo momento, no podría trabajar con gente al rededor etc, mil motivos. (pulsa aquí para descargar el texto completo en PDF)

Darger se ganaba como tantos la vida humildemente limpiando la mierda ajena. Era una vida de pobreza para pagar el alquiler a sus caseros, la pareja Nathan y Kiyoko Lerner. Ella, nipona de poco honor, pidió tirar todo a la basura al fallecer Henry, pero Nathan lo impidió. Kiyoko disfruta los derechos de autor, algo completamente incomprensible e injusto. Alguna de las obras pueden adquirirse entre 75.000 y 80.000 dólares.

Lo que más escandaliza a muchos espectadores son las niñas con pene que aparecen en sus ilustraciones. Pero quizá la pregunta debería ser otra: ¿cuál es el sexo de la infancia? ¿Y por qué nadie se escandaliza de las flores? Los niños se parecen mucho más a las flores que a los adultos. En playas y piscinas, la desnudez infantil existe con una naturalidad que desaparece únicamente en la mirada de quien proyecta sobre ella significados que no le pertenecen.

Los dibujos de Darger utilizan la infancia como símbolo de aquello que todavía permanece limpio en el ser humano. No todos sus personajes aparecen desnudos; precisamente la convivencia de niñas vestidas y desnudas parece sugerir que la ropa no modifica su esencia. En algunos dibujos incluso parecen estar desnudas y vestidas al mismo tiempo, como si ambas condiciones fueran igualmente irrelevantes.

Hay personas capaces de colocarse delante de un espejo y saber si van elegantes, guapas, feas, bien combinadas o completamente desacertadas. El espejo aún les devuelve una parte desnuda: los ojos, las mejillas, los labios. Habrá quien necesite adornar también ese reflejo.

Quizá nunca pongas tu desnudez completa frente a un espejo porque no necesitas preguntarte si los demás la considerarán correcta. Tu cuerpo desnudo seguirá siendo un cuerpo normal entre millones de cuerpos normales.

Los niños desnudos son la perfección que todos fuimos alguna vez.

¿Qué demonios importa si nacieron con pene o con vagina?












































Igual que la horoscopología es una estupidez, la numerología también. Tomad una poca de esta para daros cuenta:
Nace el 12/04/1892 y termina el 13/04/1973. Dese cuenta de la cuasilidad, el día después del cumpleaños con 81, las cifras 1+8+9+2=20 y 1+9+7+3=20 y 1*8*9*2=144 raíz de 144=12, día del nacimiento y 1*9*7*3=189 primeras cifras del año de nacer y 13/04/1973 viernes13. Por supuesto, tonterías casuales aparte y sin ninguna importancia.

"Mi mujer tenía miedo de la oscuridad... luego me vió desnudo y ahora tiene miedo de la claridad." Rodney Dangerfield