Header

jueves, 2 de julio de 2009

Mortus est... qui non respirat.

Muerto está el que no respira.

Pero yo me he despertado esta mañana y he sentido el aire entrar, torpe y real, sin permiso ni protocolo. Y he pensado: muerto no estoy. He estado en letargo, que es distinto. El letargo es una muerte de ensayo, un borrador, algo que el cuerpo hace cuando no encuentra otra salida pero tampoco está dispuesto a cerrar del todo la puerta.

He imaginado mil cielos y mi propia muerte con una fidelidad de detalle que me asombra ahora, vista desde aquí, desde este lado en que la luz tiene textura y el café quema la lengua y eso es bueno, que queme, que sea real. Y sigo con vida. No sé muy bien por qué ni gracias a qué, y quizás esas preguntas pueden esperar.

Lo que no puede esperar eres tú.

Quiero dedicarte un poema. No uno de duelo ni de ceniza, sino uno de pasión y de cuerpo y de ganas, porque las ganas han vuelto y no pienso disculparme por ello. No quiero derrochar ni un segundo de esta alegría recién encontrada, de esta fuerza que todavía tiembla un poco pero está ahí, plantada.

Vámonos juntos al Caribe. Tostémonos al sol hasta que no sepamos dónde acaba uno y empieza el otro. Yo te espero en el cuarto.

"Déjame talar uno a uno
los tirantes de ese camisón,
que huelo el pétalo escondido
y este árbol árido
hiere con su filo
las huellas solitarias.

Permíteme vagar
atrevido en tu camino
hacia esas colinas
oscilantes al paso
mientras te acercas.
Cada curva, una geografía
que aprendo de memoria
para no olvidarla ya más.

No me dejes aquí.
No me dejes solo:
no con tanto frío,
no justo al aprender
que el calor existe
bajo tu nombre."

Laura Makabresku



AIN'T NO GRAVE - JOHNNY CASH

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todos los comentarios serán revisados.