"Cualquiera que vaya a un psiquiatra debería hacerse examinar la cabeza."
Samuel Goldwin
Briana tiene amigas especiales. Una se llama Sol.
Sol se ha cortado el pelo y sus pelos de punta lucen como nunca. Tiene cada
color de un ojo: azul uno, verde el otro como sus enormes coloretes. La
nariz muy chiquinina y la boca, un plátano moreno que te sonríe a lo grande
desde la lejanía.
Otra se llama 7. Sí, como el número. Tiene colores cuadrados "MarrónNegroRojo" en cabeza y pata mientras que. en su cuerpo. lucen redondos los colores
VerdeMoradoMarrón,
VerdeMoradoMarrón. Eso hace de 7 una chica afilada y dura en los extremos pero por dentro es
blanda, esponjosa y no hace daño a nadie. Aunque no le hacen caso, 7
explica a todos que "en la cabeza de Briana no vive nadie".
También está Izzy, con su sonrisa y su canesú de sarampión, porque un día la
sacó a paseo y se constipó. La gente se asusta cuando mira sus no ojos,
tuerce su sonrisa y solo encuentra el contagio de cerca. dos y dos son
cuatro, cuatro y dos son seis, sies y dos son ocho, y ocho, dieciséis. La
tengo en calama con mucho lodor.
Tan pronto dicen que es autismo como que tiene trastornos disociativos,
psicóticos, de integración sensorial, de comportamiento o una
esquizofrenia infantil con proporción 1 / 50.000.
Briana y Jani Schofield fueron siendo, como son y serán, amigas por un
tiempo al menos.
Para Jani la vida tenía reservadas
cosas que a los demás parecerán muy extrañas. ¿Cómo organizará una criatura
de seis años el mundo que ve si está rodeada por cientos de seres que los
demás no ven? El estrés derivado no resulta difícil de suponer.
Jani resolvió de la forma más simple todo su entorno. Las mejores soluciones
sencillas provienen de inteligencias no condicionadas: metió todo lo
intangible en el mundo de "Calanini". Lo tangible en la capa principal y
superpuesto a ella—como en otra capa de Photoshop—, su asombroso mundo
virtual.
Se ha hablado mucho del bajo aprovechamiento que hacemos de nuestro cerebro.
¿Imaginan usarlo en una proporción mucho mayor desde los cinco meses de edad
y cómo controlar eso un ser inexperto? Ahí Jani era ya capaz de señalar
partes de su rostro.
—400, déjame en paz—decía, y la preguntaban:
—¿Quién es 400, Jani?
—Una gata. No me llames Jani, soy "Arcoiris"—si solo tú ves una gata que además habla... ¿Cómo te sentirías si además te pide que hagas daño a tu hermano, a tu padre y a ti misma?
—¿Quién es 400, Jani?
—Una gata. No me llames Jani, soy "Arcoiris"—si solo tú ves una gata que además habla... ¿Cómo te sentirías si además te pide que hagas daño a tu hermano, a tu padre y a ti misma?
Las normas sociales son incomprensibles. Te compras un vestido o camisa
chula. No yo, pero puedo entender que otros estén contentos con eso. ¿Por
qué entonces si ven que mucha gente lleva esa misma ropa ya no le gusta?
Gusta vestir diferente. Individualidad. "Yo no soy como las demás." Vale.
También quiero aceptarlo, pero entonces ¿por qué se desprecia /
SeñalaConElDedo / burla / acosa a las personas que son diferentes por
naturaleza o por las circunstancias? Es insano ambicionar la
excepcionalidad minusvalorando la de los demás.
La singularidad no facilita a las personas encajar en su entorno y menos a
una niña que se angustia y pierde el control cuando su cerebro lanza
ráfagas y activa por su cuenta las neuroconexiones que le parece. Lucir
sus estereotipias es una respuesta necesaria que extraña a los demás. Ahí
llegan el rechazo ajeno, el autoaislamiento que te lo ahorra o las
autolesiones por la ansiedad de la propia incomprensión. Por desgracia, la
Tierra está invadida de marcianos rígidos como palos de escoba.
—¿Por qué no juegas con los otros niños?
—Si juego.
—¿Sí? ¿Con quién juegas?
—Con 24horas. A veces también con 80horas.
—Si juego.
—¿Sí? ¿Con quién juegas?
—Con 24horas. A veces también con 80horas.
—Jani, cariño, esas no son amigas reales.
—No me llames Jani, soy "RanaDeArbolConOjosAzules".
—Bueno, pero tus 24horas no...
—Sí son reales.
—No, pero atiende. Yo hablo de tus compañeras de clase, del colegio.
—Con ellas es muy complicado. Ellas son un 13 y yo soy un 17. ¡Cuidado!,
¡Que pisas a Miércoles!
Miércoles es una rata en Calanini. Los números que maneja crecerán con los
años, como los demás seres.
La niña mezcla lo que le dicen con lo que conoce:
—Miércoles es ratofrénica del mismo modo que yo soy esquizofrénica.
La niña mezcla lo que le dicen con lo que conoce:
—Miércoles es ratofrénica del mismo modo que yo soy esquizofrénica.
Puede parecer imposible hacer amistad con alguien así, pero todo es cuestión de aprendizaje. La diversidad nunca será un piñón más del engranaje social si no nos molestamos por convivir, aprender, compartir y aceptar con naturalidad a los demás. Y si falla un solo piñón del engranaje la sociedad entera se termina resintiéndose porque el porcentaje total de la diversidad es mucho mayor que uno entre 50.000.
En su clase de música, coge el micrófono y, antes de cantar, se presenta:
—Soy "Jani Luciérnaga" y voy a cantar
"This old man"—en la canción infantil, un hombre mayor en patines hace palmas y demás,
como Jani con su estereotipia nº 1.
Muchos padres hablan lanzando puñales, descalificaciones o gritos entre sí
delante de sus hijos convencidos de que no entienden sus problemas, ni
captan el tono o el volumen de sus voces. Asumen que no ven sus gestos ni
pueden sentir emoción alguna. Si tu hija tiene un coeficiente de 146, a
buen seguro sabrá más de lo que parece. Igual que con otro CI más acorde
con la media, porque no son muebles que decoran la casa.
Le recetan múltiples fármacos antipsicóticos a pesar de que se sabe que no
funcionan bien en la infancia. Y ... desde la ignorancia digo que son
cerebros con enorme plasticidad que se están formando: no comprendo cómo
algo diseñado para el cerebro adulto va a funcionar igual. Cómo le pueden
recetar cosas así. ¿Sin recetas no eres un verdadero psiquiatra? ¿Hay que
ponerse en el lugar de sus padres para comprenderlo? Sí, porque ver tu
hija estrangulándose, tratando de saltar por la ventana, gritando, sin
parar de moverse y durmiendo un par de horas al día es agotador,
fulminante para los mortales corrientes.
La gente opina sin más: "esos niños están malcriados" y lanza miradas
reprobatorias. Hace comentarios de alcoba audibles en la distancia bajo
plena luz solar. Si los demás muestran desprecio hacia unos críos... ¡qué
no sentirán contra los adultos en su misma situación! Sé de lo que hablo.
Si fallas fingiendo, si te sales, pronto notarás una etiqueta pegada en la
frente. Cualquier detalle es suficiente pero ya sumados son sentencia.
"Jani sabe que es diferente de otras niñas", dice la doctora Karen Lim de UCLA. “Manifiesta cierto grado de perspicacia cuando dice: 'Si mis padres no me aman, iré a vivir con mis ratas'. "
La medicación roba buena parte de tu esencia. Se te descuelga la mandíbula
y la baba adquiere vida propia. Se nos ve más tranquilos, claro, ¡no te
jode! Bostezar se vuelve una rutina automática que se activa cuando
menos esperas. Abrir la boca como si no hubiera un mañana a la luz de un
cerebro titilante. Descargas eléctricas y shocks convulsivos, entre otros
males no tan menores. Pero "se te ve más tranquilo" es lo que importa.
¿Qué hago yo relatando vidas ajenas? ¿Porqué cuento socas de
personas que oyen voces de otros o su propia voz diciendo "no comas, adelgaza"? Cosas sobre gente que ve gatos y ratas parlantes, que se lía a
hacer extraños dibujos, se
autolesiona, deprime, se suicida, se desnuda, o
todas las cosas juntas.
Adiós.
WOW, gracias por escribir, gracias por describir, gracias por contar vidas ajenas o no, gracias por hacerme pensar, gracias por hacerme sentir, gracias....
ResponderEliminarParece que te gustó. Mira que eres rara. Gracias a ti.
ResponderEliminarAnda que ya te vale, darte cuenta ahora que soy rara, jajajaja jajajaja jajajaja.
ResponderEliminarJJAJJAJAJAJAJJ Es cierto, pero mira que estoy atontao, jajajajajaaaajajaja
ResponderEliminaray mare mía, ké isa tia felisa.