Many times I've tried to tell you
Many times I've cried alone
Always I'm surprised how well you
Cut my feelings to the bone
Don't want to leave you really
I've invested too much time
To give you up that easy
To the doubts that complicate your mind
Muchas veces he intentado decírtelo.
Muchas veces he llorado sola.
Siempre me ha sorprendido lo fácil que
cortas mis sentimientos de raíz.
En realidad no quiero dejarte.
He invertido demasiado tiempo
como para tan fácilmente abandonarte
a las dudas que enmarañan tu mente.
We belong to the light
We belong to the thunder
We belong to the sound of the words
We've both fallen under
Whatever we deny or embrace
For worse or for better
We belong, we belong
We belong together
Somos los dueños de los rayos,
somos los dueños de los truenos.
Somos dueños del sonido de las palabras
que ambos hemos dicho.
Da igual que lo neguemos o aceptemos.
Para bien o para mal,
nosotros somos, somos,
somos tal para cual.
Maybe it's a sign of weakness
When I don't know what to say
Maybe I just wouldn't know
What to do with my strength anyway
Have we become a habit
Do we distort the facts
Now there's no looking forward
Now there's no turning back
When you say...
Tal vez sea un signo de debilidad
cuando no sé qué decir.
Quizás yo simplemente no sabría
qué hacer con mis fuerzas de todos modos.
¿Nos hemos convertido en una rutina?
¿Hemos tergiversado los hechos?
Ahora ya no esperamos nada.
Ahora ya no hay vuelta atrás.
Cuando dices...
We belong to the light
We belong to the thunder
We belong to the sound of the words
We've both fallen under
Whatever we deny or embrace
For worse or for better
We belong, we belong
We belong together
Que somos los dueños de los rayos,
somos los dueños de los truenos.
Somos dueños del sonido de las palabras
que ambos hemos dicho.
Da igual que lo neguemos o aceptemos.
Para bien o para mal,
nosotros somos, somos,
somos tal para cual.
Close your eyes and try to sleep now
Close your eyes and try to dream
Clear your mind and do your best
To try and wash the palette clean
We can't begin to know it
How much we really care
I hear your voice inside me
I see your face everywhere
Still you say...
Cierra los ojos e intenta dormirte ya.
Cierra los ojos e intenta soñar.
Despeja tu mente y haz lo mejor
para tratar de dejar un buen sabor de boca.
No podemos llegar a imaginar
cuánto nos importamos realmente.
Oigo tu voz dentro de mí.
Veo tu cara en cada lugar.
Aún así dices...
We belong to the light
We belong to the thunder
We belong to the sound of the words
We've both fallen under
Whatever we deny or embrace
For worse or for better
We belong, we belong
We belong together
Somos los dueños de los rayos,
somos los dueños de los truenos.
Somos dueños del sonido de las palabras
que ambos hemos dicho.
Da igual que lo neguemos o aceptemos.
Para bien o para mal,
nosotros somos, somos,
somos tal para cual.
Los ejes de la carreta se quejan al envejecer luego de tragar mucho polvo ...
aquí con la voz de Atahualpa Yupanqui. La primera vez la escuché
interpretada por un Alberto Cortez que encantaba a mi padre y nunca me gustó.
Los ciclos de la vida hacen que ahora me encanten algunas de sus
canciones.
Reciclar tu vida es la peor idea jamás tenida. Como una bobina de hilo,
naces y vas creciendo.
Descubría el poder de los granos de arena, de las piedras y la hierba
salvaje. El mundo era un lugar nuevo por completo. Los chopos me saludaban y
desde mi silencio yo les respondía un pensamiento que se podría
escribir como "Hola. Me alegra veros."
En medio de una pequeña presa transitable jugaba yo sobre el cemento,
amante como siempre del agua en mi costado hasta que una abeja posada murió
su aguijón al apoyar inconsciente mi mano sobre ella. Lloré como el niño que
era y cubrieron con barro el dolor en la palma de mi mano. Al pobre insecto
nada vino a tapar su agonía.
Se puede odiar el resto de tu vida todo aquello que te hizo daño siendo
crio. Aparte.
Si no es odio, sea repelús por los insectos. Los
chupasangres, las moscas verdes de la caca, las moscas corrientes que cagan
sobre todo como rondan las avispas mis filetes rebozados, que yo llamaba
disfrazados y ahora llamaría embozados. Las hormigas tan a lo suyo robando
migas, labrando caminos y los hilos adherentes de las voladoras en
temporada. La cucaracha, sucia e imposible de crujir untando su
abundante mantequilla de tripa sobre la tostada de suelo. La pulga saltarina
y su amiga que parece verruga con garra y pata. Las orugas pinchudas, los
gusanos y las molestas lombrices que nos asoman por el agujero del culo al
arrimarlas una vela. Las marisopas gordas como trullos y hermosas si lo son
los hombres muy peludos. Las babosas de San Sebastián, gelatinosas, espesas
como el churrete marrón más fresco y fragante. ¿Más? Pulgones, polillas,
zapatos del diablo, escarabajos peloteros, saltamontes ... y los bichos
blancos diminutos que criaban a veces los jamones en casa y solo yo veía
(ácaros).
Como la extinción o el apocalipsis de los insectos está cada vez más próximo, sumaremos otro paso adelante hacia la
hecatombe de la humanidad con el cambio climático, la contaminación aérea,
marítima y terrestre además de la devastación vegetal junto al resto de
factores. Luego diremos ... ¡ Sorpresa !
Mis reflexiones rezuman un positivismo copioso: hacen palidecer al de
Comte.
Reciclar tu propia vida es buena idea si ambicionas alcanzar la monotonía
universal. Como una bobina de hilo, naces y vas creciendo.
Crecer enrollando tu hilo vital sobre una bobina es peor que malo. Dicen
"No hay peor enemigo que el que vive conmigo" y así, volviendo una capa
sobre otra de uno mismo, cebolla, carrete e incluso pergamino, tu biografía
se contamina. Los sucesos duros que escribas apretando fuerte y rebosando
tinta, los hilos engrosados, mancharán otras partes del pergamino,
deformarán el rollo que ibas creando. En lugar de desplegar tu hilo aferrado
a una cometa rosa, de echar a volar tus hojas en un mundo lleno de vida, el
error más grande es atesorarlo y volverlo a utilizar.
El tiempo disponible en una vida puede llenarse de películas, de músicas
escuchadas, de juegos de ordenador estudiados y nunca jugados, de
fascinantes animales fotografiados y organizados en cromos o fichas pero
jamás vistos con vida o almacenando miles de novelas gráficas de las que
sólo has leído 60 ó 70.
Puedes juntar tus escamas y hacerte un caparazón más duro. Cuando
mueras no necesitarás un ataúd de madera. Ya habrás muerto por dentro hace
tanto que cuando quieran ponerte un traje del Ganso para ir guapo a criar
malvas solo hallarán ceniza.
Ahora no sé nada.
Cuando debía estar a la vuelta de todo. Las experiencias nuevas llevan
pegado un punto final; carecen del brillo lustroso de la juventud. Si doy
unos saltos o quiero correr detrás de mi pequeño amigo Yorkshire, la espalda
lanza cuchilladas caderas abajo. Y después de tanto tiempo veo que no sé
nada.
Sé dónde están las cosas: en casa, en la basura o regaladas, pero no sé
dónde puse las personas. Qué hice con los niños que tuve al lado, con aquel
par de amigos que nunca me encontraron. Dónde dejé la familia de crianza.
Qué hago con la propia.
Recuerdo muchas claves diferentes con sus mayúsculas, minúsculas, símbolos
y números pero no ubico ni recuerdo los afectos más tiernos o los quebrantos
más intensos de quienes alguna vez estuvieron conmigo. Puedo coger unas
piezas tridimensionales y componer rápido diversas formas con ellas pero se
me hace difícil entender cómo casan unos zapatos con ciertos pantalones. Se
me antojan ciencias alienígenas añadir aún más variables: calcetines,
camisas, camisetas, jerséis, abrigos, cazadoras ... bufandas, relojes,
cinturones. Eso está sucio, aquello huele, lo otro está arrugado. Bastante
tengo con transportar este cuerpo y esta mente por el mismo lugar con lo uno
bien lavado y lo otro bien planchado.
Lo pondré en letra mínima
por haberlo ya contado pero también sé que en este mundo materialista estas mis cosas no
darán problemas:
- La caja de los tornillos pequeños ni la de los grandes. - Las cajas
de tacos pequeños y grandes, de puntas y alcayatas chicas - La caja de
imanes ( mmm I'm loving it ) - La caja de motorcitos porque con toda la
pena del mundo se la regalé a un chatarrero bobo que dijo: "No traigas más,
tráeme baterías grandes de motos o de coches" - Las cajas de
herramientas finas: una de tipo destornilladores con hasta una mini
cucharilla de mezclar potingues usada por universitarias y otra de tipo
alicates. Ahí se encuentran las lentes convergentes, divergentes y otras
ópticas para láseres pulsados en potencias de peta-vatios. Eso es
broma. - Las cajas de componentes electrónicos. Y no veas la
cantidad que hay en el mundo. - Las cajas de objetos de goma. Las gomas
elásticas salvan vidas. Tienen mil usos. - Las cajas de objetos
metálicos. Nunca sabes cuál vas a necesitar (ni cuando = nunca) - Las
cajas de objetos de plástico. Estos es que tienen unas formas de múltiple
aplicación (irreal) - Las cajas de teléfonos viejos (para llamar al
pasado) - La de mini-altavoces y mini-ventiladores. También de
ventiladores medianos y más grandes. Para lo de los altavoces no tengo explicación pero es que los ventiladores dan vueltas y mueven el aire. ¿No son
adorables? Los hay que soplan centrifugando el aire ¿No es asombroso?
También centrifuga la lavadora y la licuadora, queridas máquinas mías. No
estas. - Las cajas de cargadores infinitos (si, en realidad solo hacen falta
cuando los tiras) - Las cajas de cables conectores, pequeños, de 220v, de colores, coaxiales,
apantallados, de antena. Es que hay montones de cables cada uno para su tema
(y ningún tema es el tuyo) - Las caja con CDs y DVDs. ¿Quién no necesita un windows-98? - Las cajas con pilas y baterías. Hasta el día de reciclarlas. - La de bombillas y la de tiras leds extraídas de pantallas. Incluso las
bombillas fundidas se conservan, que dentro llevan enjundia. - Está también la de pinchos usb que es una caja naranja muy guay de
Xiaomi - Las cajas de puntas de destornillador y puntas de tuerca. Todo el mundo
tiene cuatro de estas que nadie usa. - Las cajas de los deseos por cumplir, que consisten en más cajas que aún
no conozco. La siguiente va a ser de mantequilla dulce de Soria, algo poco
recomendable para un cuerpo saludable pero es una caja fetén (god my oh,
such an old word). - Espera que hay más, de pinturas, grapadoras, pegamentos, fotos, gomas de
borrar, de papel por tipos - Y no olvidarse de estas, muy importantes, las que están aún vacías pero
son tan monas ...
Será un clásico de la ingratitud viciarse, concentrarse, revirarse hasta el
mareo, peonzarse sin complejos.
Será, pero tengo temporadas en
que la vida se me hace una secuencia de canciones tristes en busca de sal para echarla por encima y sanar las heridas. Así, como la
preciosa canción de Lee Marvin en la películaLa leyenda de la ciudad sin nombrecantando estas palabras:
"La nieve te puede quemar los ojos pero solo la gente te hace llorar"