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viernes, 17 de febrero de 2017

La mente enferma

the sick mind.
"La gente siempre está vendiendo la idea de que los enfermos mentales sufren. Creo que la locura es una salida. Cuando las cosas no van bien, puede que quieras imaginar algo mejor." John Forbes Nash Jr.
Shawn Coss + Anorexia Nerviosa


Enferma como un hueso roto.
Como un tendón distendido o roto.
Como un músculo débil o contracturado.
Pelo enfermo: enfermedad de alopecia.
La mente enferma.
Como los intestinos enferman.
Como el pulmón enferma.
Enferma como la piel enferma.
Como una boca puede estar enferma
la mente también enferma.
Como un sexo no funcional.
Como el pecho enferma
y dentro,
el corazón falla cuando
por supuesto,
también enferma.

Por eso la mente,
como los ojos,
los oídos,
la naríz,
también enferma.

Y puedes curar con medicinas.
Puedes ayudar a tu cuerpo con
pastillas y manos y palabras
que sirvan de ayuda.

¿Puedes darle algo a tu alma?
¿Alguna ayuda para
eso que no se ve,
que no se toca,
que se supone?
¿Algo que proporcione calma?

Shawn Coss + Agorafobia
Shawn Coss - Esquizofrenia

























Shawn Coss - Ansiedad Generalizada

Shawn Coss + Personalidad Evitadora

Shawn Coss - Personalidad Límite


Shawn Coss + Fobia Social

Shawn Coss - Trastorno Bipolar


Shawn Coss + Depresión Mayor


Shawn Coss + Bulimia Nerviosa 


Shawn Coss - Déficit de Atención



Shawn Coss - Depresión Post Parto
Shawn Coss - Comportamiento Desinhibido

Shawn Coss - Identidad de Integridad Corporal

Shawn Coss - Despersonalización

Shawn Coss - Espectro Autista

Shawn Coss + Esquizofrenia Paranoide

Shawn Coss - Estres Post Traumático

Shawn Coss - Identidad Disociativa

Shawn Coss - Insomnio

Shawn Coss - Misofonía

Shawn Coss - Munchausen por Poderes

Shawn Coss + Obsesivo Compulsivo

Shawn Coss - Pánico

Shawn Coss - Personalidad Dependiente

Shawn Coss - Personalidad Narcisista 


Shawn Coss + Síndrome de Alicia
en el País de las Maravillas
Shawn Coss - Síndrome de Capgras



Shawn Coss - Síndrome de Cotard

Shawn Coss - Desórdenes de Conducta

Shawn Coss + Tricotilomanía

Shawn Coss - Consumo de Sustancias



sábado, 14 de enero de 2017

La 3ª Guerra Mundial

World War III

"Veo que el mundo se está transformando lentamente en un desierto; Oigo el trueno que, un día, nos destruirá también. Siento el sufrimiento de millones. Y sin embargo, cuando miro hacia el cielo, de alguna manera siento que todo va a cambiar para mejor, que esta crueldad también terminará, que la paz y la tranquilidad volverán una vez más." Anna Frank
Termina la tarde. Detrás de una luna invisible aún, se esconde la noche. Las gentes de bien se van recogiendo hacia sus casas. No sé que es ser gente de bien.
De los parques no queda casi nadie. Sólo los que vinieron de la parte sur de América, jugando valientes a voleibol a 4 grados.

Las gentes de mal se preparan; salen de caza. No sé qué van a cazar. Quizá vayan tirando flechas a corazones solitarios. Las gentes de mal son como las otras. Completos desconocidos. 
Ambos mezclados, ambos en sendos bandos.
Acuño la nueva palabra, bienenimal, vieneanimal.
Esta palabra no sale. Derecha a la papelera.

Las flores se encierran.

Kostas Murkudis
Caen las persianas,
los perros se echan. 

Algunos enroscados,
otros con la cabeza
entre las patas y la mirada,
vigilante.
El ojo que no duerme.

Paran coches y motocicletas. 
Callan los piñones de las bicicletas. 
Las fábricas -las menos horribles- se detienen. 
Están cansadas de robar trabajo.
La luz se pierde en el espacio
y rebota contra las primeras estrellas.
Ya sé que no puede ser pero
son las últimas letras
 y son libres de hacer como quieran.
No como yo quiero.

Las primeras tiendas bajaron las rejas discutiendo con el cartel despistado de "Abierto". Las últimas tiendas guardan las gallinas explotadas de categoría 3 hasta más allá de la hora razonable. Los zorros se forran consumiendo la esencia vital de sus plumíferas obreras.

Saltó la última luz ámbar de la calle Virgen de la Fuencisla, nº27, Madrid, donde se criaron Teresa y Cristina. Es la luz rezagada que aligera el paso para alcanzar las carcajadas de las nuevas compañeras LED. Cristina, alegre rebelde de pelo rizado, ya no vive allí. Teresa, inocente, igual de buena, tampoco.

Aterrizan las aves en sus pajareras naturales de paja y las otras esconden la cabeza y levantan la pata en sus manicomios cagados de metal. Los locos aúllan al paso de la bandeja antipsicótica. Los búhos miran alucinados y encienden el radar que barre el suelo del bosque.


Beth Robinson
Se enfría la tierra en el lado oculto y los no cultos rinden culto en ritos innombrables, siervos de sus vilezas. Los cultos por su parte, siervos en la obra de Dios, se quitan de la pierna el cilicio que permite apartar el pecado. No puedo criticarlos por eso. Yo también castigo/castigué mi cuerpo. El dolor infligido a la propia carne equilibra el peso del suplicio que esta impone a la mente.

Terminan las películas malas fin-de-semana de Antena3.
Unas cocinas tienen tortilla francesa, otras abren una lata de bonito, de espárragos del Perú. 

Las motos de telepizza recorren alocadamente la ciudad. El recuerdo de la comida atrae la cena. Está a punto.
Las tarjetas vuelven derretidas de las rebajas. Los bancos bajan su caudal de datos y suben el del interés.

Cae la helada en Polonia y mueren personas. Y muerte y frío es el final de personas que huyeron de la guerra, lucharon contra el agua, contra el dolor de todo-perdido, contra el hambre y la sed, contra el frío natural y el inmoral de la gente mal y la gente bien.
Es el anochecer de la vida civilizada.

En África es un poco lo mismo.
Cae la noche sobre las grandes urbes. Es la hora en que caen las bombas no anatómicas sobre Madrid, Berlin, París, Londres... Roma se libra.

Muchas cosas terminan a la hora esperada.
El amor también termina.
Con todos protestando, con todos siendo enemigos de todos, llega el loco de la Trump-peta en la cabeza para aportar su grano de rencor, aversión, aborrecimiento, animadversión, abominación, antipatía, tirria, ojeriza, desprecio, fobia, inquina, rabia (© diccionario Espasa Calpe, S.A.) para separar mundos.
Trump dice que va a crear más puestos de trabajo que dios. Destruir para construir.
1929 crisis mundial y mas diez, 1939 guerra mundial.
2008 crisis mundial y mas diez, 2018 tercera guerra mundial.
Ya queda menos.

Cerramos la tapa del portátil. Si no vas a irte con él por ahí, no la cierres y te durará más. No cierres las puertas. Nunca sabes por dónde necesitarás pasar.

Es triste. La vida se va extinguiendo dentro de nosotros. La arruga no es nada bella. El hueso también se arruga y duele. Duele el cuerpo entero. Somos carne trémula. Asustada de lo que somos. No tengo mucho miedo. Tampoco tengo mucha carne.
Me gusta el jamón serrano. Como al pobre cerdo por una pata. No le como la entraña. No le muerdo la cara.

Esto es el fin. Adiós.
O no.
Dice el hada que esto nunca termina mientras persiste la imaginación.
Gracias hada, por tu luz.
Mañana saldrá el sol otra vez y será bueno para todos excepto los vampiros.
Y todo se volverá del revés.
Todo no, pero casi.

Hola. Besos a todos.





miércoles, 14 de diciembre de 2016

Desencuentros y Soledades

“Una corta infancia solitaria y triste, seguida de un largo período de terrible enfermedad me acabaron proporcionando una energía creativa ilimitada. ¿Merecieron, pues, la pena? En la vida no podemos establecer distinciones: mis alegrías y mis aflicciones me pertenecen por igual, y todo lo que me pertenece lo puedo utilizar en mis creaciones” Jimmy Liao


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Esta frase... ¿cuántos de nosotros podríamos aplicárnosla?
Muchos.
Algunos son capaces de reflejar la luz y la oscuridad de su interior en preciosos dibujos como los de Jimmy Liao.
Otros son capaces de garabatear hermosas letras para mostrar lo que llevan dentro.
Pocos desprenden calidez en su mirada, su voz, su gesto amigo hasta el punto en que entre los demás algunos lo perciben y pueden disfrutarlo y otros no.
Y yo no sé qué lleva dentro toda esa gente.
Yo no tengo ni idea de cómo sienten las cosas esas personas tan bellas.
Nadie está libre de su pasado.
Ni los malvados, pero no es por culpa de sus vivencias que son nefandos.
("adj. Indigno, de quien no se puede hablar sin repugnancia u horror")
Yo me quiero quedar con la gente buena, alegre y positiva.
Sin embargo busco curiosamente a los que sufren.
De ellos parece que aprendo su dolor.
Soy un vampiro emocional.
Estoy lívido.
Necesito robar la energía vital de los demás.
Entre ellos los hay de naturaleza fuerte y no consigo arrebatarles nada.
Y los hay muy listos y rápidamente se apartan de mí.
Y algunos se enfadan conmigo y entonces me doy cuenta de mi error.
Equivocarme contínuamente es parte de mi estúpida naturaleza.
Descansar, quiero decir, morir, es el pensamiento que más me ocupa en demasiados momentos a lo largo del día.
Vivir cansa.
Cansa cada segundo de cada minuto de cada hora todos los días y meses durante años.
Ser así cansa a quienes nos rodean y a quienes nos aman.
Así es como el amor termina. Como la amistad termina.
A mi me cansa la gente vital.
Cuando estoy alegre y vital, canso con mis tonterías también.

También hay ratos de vacío. Sin alegría ni padecimiento.
También hay momentos de risa, de sano existir, de sano alimentarse y olvidar la anorexia pero parece que el sustrato principal es lo otro.
Soy el tío capas, el máscaras y el cebollón de copas de la baraja emotiva.

Jimmy es un tipo estupendo. Los dibujos son algo infantiles quizá, pero me gustan mucho sus colores. Sus libros están bien.
Mira esto si te gustó lo de Jimmy:
http://muhimu.es/cultura-entretenimiento/jimmy-liao/

martes, 1 de noviembre de 2016

El hombre de las cien cajas

The man of a hundred boxes.

"Das poco cuando das tus posesiones. Es cuando das de ti mismo cuando realmente das." Khalil Gibrán
El fotógrafo ruso Danila Tkachenko viajó en busca de personas que habían decidido escapar de la vida social y vivir solos en la naturaleza salvaje, lejos de pueblos, ciudades u otras personas.

Había un hombre que tenía un montón de cajas. ¿Cien? No lo sé. Sus cajas eran todas y cada una muy especiales al menos para él.

En una de ellas con forma plana, de los puros habanos que fumaba su padre  los días de fútbol, tenía guardadas las fotos antiguas. Allí estaban en blanco y negro sus padres y hermanos risueños y su abuelos de gesto serio. En colores algo antiguos también encontrabas algunas fotos donde faltaba algún abuelo. Imágenes de campo, de almuerzos y meriendas, de paseo y vacaciones, de cumpleaños... de familia. Y no se reconocía o no quería reconocerse en aquellas fotos donde su pequeño yo miraba al infinito y al lugar donde no hay nadie contigo, fotos que delataban su verdadero ser como futuro amante de lo triste, lo insociable y lo solitario.



Tenía una caja de membrillo la milagrosa, de latón corriente algo oxidado con muchas cartas igual de oxidadas. Algunas de amigos adolescentes que decían un sin fin de tonterías pero que en su momento fueron importantes, como cuando tal pretendía ligar con cual sin tener en cuenta al amigo ausente. Hojas y hojas en sobres amarillos y blancos de tamaño cuartilla con el sello del rey que contaban el día a día de una adolescencia corriente. Y una postal de "no-te-quiero-pero-me-caes-bien" con la foto de un burro con gafas que le hacía mucha gracia y otras con playas de recuerdo sobre las vacaciones ajenas de amigos. No le gustaba haber sido el destinatario de ese correo. Hubiera preferido ser un tipo diferente. Haber recibido emocionantes cartas de chicas muy interesantes con las que compartir idearios y discutir películas, libros y músicas entre pasionales besos y despedidas de rompe y rasga al filo de un puerto con olor a mar y junto a un barco partiendo con rumbo al lejano oriente. Ay... tontito, cuánta película.


Otra caja se la cogió a su hermano mayor. Era un plumier de dos pisos de la familia ulises del TBO. Dentro tenía pequeños objetos que había "recogido" suponiendo que nadie los echaría en falta. Una pequeña navaja suiza, unas monedas de franco de cincuenta pesetas, un boligrafo bic de 4 colores que siempre quiso y nunca tuvo hasta que lo tuvo cuando ya no lo quería, un pin de la OJE que odiaba por su olor a mili y color a órdenes y disciplina, un llavero de esqueleto muy gracioso como símbolo de su amiga muerte, una lupa cuenta hilos para ver más allá de lo visible, un mechero de gasolina nacarado con flores, un dedal metálico metido en una bellota metálica y otras cuantas cosas totalmente inútiles que no necesitaba. Cosas de su familia totalmente ... conservadas.


Y luego estaban las cajas imprescindibles e impersonales como la clasificadora con tornillos de mil roscas, diámetros y longitudes. Y otra con los posibles tacos, y otra con puntas y alcayatas, y más con atornilladores y otra de alicates y una más con componentes electrónicos y eléctricos que raramente usaba y contenían interruptores, led, resistencias, condensadores, regletas, tubos de goma, gomas elásticas, mini casquillos y mini bombillas, mini altavoces y mini mierdas que tampoco sabía para qué junto a mil imanes de mil formas y potencias que discutían entre ellos...  y dos cajas de Ikea cuadradas e insulsas que dejan ver la una bombillas sin ideas y la otra cables corrientes sin energía así como había otras también de ikea con cd's que no volverían a sonar y juegos sin mando que no divertirían jamás. Por entre tanta caja andaba una de bombones ferrero rellena de fichas sin escribir y su tapa recogía pendrives antiguos haciendo corros y fanfarroneando sobre gigas y velocidades.

Cosas, cosas y cosas. 
También tenía otras cajas sosas con lápices de colores que imaginar, pinturas de cera por pulir, acuarelas sedientas, pinturas pastel que al polvo no volverían, rotuladores sin cartel, rotrings borrachos que en tiempos fueron rectos, cintas correctoras sin falta que corregir a niños o chicos que ya no estaban y plumas tiradas sin manos poetastras que las acariciaran. A su lado descansaba una caja igual de sosa con sobres buscando sellos con los que pegarse viajes, hojas de din-A4 que amarilleaban resecas anhelando el lento transcurrir de un surco de tinta entre sus fibras y pegatinas de adhesivo pasado que volaban al suelo son soplar por sus esquinas levantadas.

Y más cajas con cosas porque para cada cosa existe una caja especial.
Para guardar lo que no deseamos ver pero en el fondo sí queremos tener siempre hay una caja única, personal, material o inmaterial.



Un día, este hombre encajado, decidió que su soledad no necesitaba la compañía de todas esas cajas y sin saber de dónde venía el dolor en la garganta ni qué le oprimía el pecho, fue tirando a la basura el contenido de aquellas cajas. Las primeras en quedar vacías fueron las feas y las simples de cartón y plástico. Las últimas fueron sus cajas más interesantes y queridas que aún estando vacías parecían susurrar palabras tristes. El hombre quedó solo, acartonado y como plastificado con sus cajas huecas y se sintió vació. No era capaz de comprender para qué había vivido ni qué sentido tenía el vivir en la gran caja del mundo ni por más bonita que pudiera ser. Las lágrimas como botellas de coca cola le caían por la mejilla y no lograba reaccionar. Llevaba tiempo estando mal. Mal consigo mismo y con su casa y las cosas que le rodeaban. Las personas no le podían acompañar porque huía de toda compañía y no hacía caso a amigos ni psiquiatras ni psicólogos. Se lanzó al vacío desde el vacío y llegó a la nada desnudo y sin nada. 

Su última caja se llenó de él, de la escasa carne que lo poseía. Una caja en tierra valdía que dentro albergaba otra, vacía de vida. Y de aquella su fea y postrera cárcel de ocho paredes jamás escaparía. 

Eso tiene la imaginación. Imaginó todo eso del dolor con los huesos reventado y la escena del espatarre en la calle hecho migas. Lo que una vez le salvó de intentar quitarse la vida volvió a hacerlo otra vez. ¿Ponerse a imaginar el suicidio justo antes de intentarlo significa que se te va la olla en cualquier momento o que quizás no estás tan desesperado como para ejecutarlo?

Calella de Palafrugell
Con cien cajas vacías por banda, rumbo a la costa a todo trapo, no sobre la vía porque vuela, AVE un tren con su maletín. Pirata digital le llaman y por su saber es temido, entre clientes y supuestos amigos y el pelo nunca han visto.

Bueno, que siempre deseó vivir en la costa de un mar cualquiera que diera olas a ratos bravas y a ratos mansas y con playa y roca acantilada compatible. Y cogió las maletas de Gabol y empezó una vida nueva de sol, gaviotas turutas y bañadores secos, pinchos dejados y bebidas del tiempo y nunca más se acordó de aquellas cajas bobas. Vivió sin bienes por no necesitarlos; desclasificado, desorganizado, desorientado a ratos y sin reloj ni fotos o recuerdos de tiempos antiguos, sin gabardina ni bufanda ni frío en los costales perforados de los pantalones que a veces se ponía y a veces no. Fue una vida reposada y corta, envejeciendo con el sol y el salitre al aire del mar como él quiso y así por fin, fue feliz hasta el último día en su nueva vida.



domingo, 9 de octubre de 2016

La muerte, medicamento antiestrés

Death, an anti-stress medication.
"Vive como si fueras a morir mañana, aprende como si fueras a vivir para siempre." Gandhi

Mujer,1925, Edvard Munch.Con una iluminación de izquierda a derecha,expresa plásticamente las tres edades de la mujer, como soñadora vestida de blanco y pura, mujer amante de la vida aparece desnuda delante del árbol de la vida, o una tercera afligida en la oscuridad.

Es evidente que la muerte no es ... no ... eso. No es un remedio para nada. Cuando hablamos de la muerte, es como si habláramos siempre del punto y final. Pero no. Hay otras formas de aplicar la muerte. Puede servir como amenaza exagerada en plan guasa o amenaza violenta en plan "te mato si ...".

Pero de verdad. Sí que puede servir como medicamento. De hecho, muchas personas que han sufrido experiencias cercanas a la muerte suelen cambiar ostensiblemente los valores que tenía establecidos, su comportamiento y hábitos. Conozco por ejemplo a un hombre antes y después de sufrir un infarto y el cambio fue como de la noche a la mañana. Incluso vino un día, tras su paso por el fallo cardíaco, a pedirme disculpas personalmente a mi trabajo -acompañado por su esposa- por su comportamiento conmigo unas semanas antes. No era necesario porque ambos reconocimos entonces que él llevaba razón cuando se cabreó. Su esposa decía feliz que era un hombre diferente.

Con el tiempo, los efectos medicinales probablemente se fueron pasando porque el carácter de uno no cambia radicalmente de forma permanente así como así y él volvió poco a poco a su anterior perfil, algo más suavizado.

Y bueno, lo que digo es que desde la perspectiva de la vida y la muerte todo cambia radicalmente. Vivimos nuestras vidas como si fueran perdurables y enfocadas desde el punto de vista del dinero, el poder, del aspecto físico o del vestuario, de las capacidades intelectuales, del prestigio o la fama y todo ello en comparación con quienes nos rodean e incluso comparado con otros que solo conocemos a través de los medios de comunicación. Y esa forma de plantearse el momento o el día a día es una mala fórmula para calcular la vida.

De acuerdo. Uno no puede pasarse el día con pensamientos como estos:

-Mientras conduces con prisa por la ciudad para llegar a tiempo: 
"si me dijeran que mañana iba a morir, ahora mismo pasaba de andar corriendo"

-Mientras esperas turno en una cola inmensa para comprar algo:
"si supiera que me quedan dos días, ahora mismo dejaba esta cola porque no necesitaría para nada comprar eso"

-Cuando te das por vencido y te rindes ante una tarea que parece imposible:
"haría un esfuerzo y me metería con más ganas para terminar este asunto si me dijeran que me iba la vida en ello"

Pues a eso me refiero un poco. A la conocida frase "a vivir, que son dos días", pero que luego muchos no tienen en cuenta para el día a día porque hace falta ser serios y constantes y eficaces y rápidos y guapos y adinerados y poderosos para entrar en el grupo admirado por los demás pero sin pasarse. Que les den por saco un poco a todos esos zombies socializantes-alienantes y estresantes.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

¿Porqué se desnudan los locos?

Why do crazy people get naked?
"El cuchillo separa el lóbulo de la oreja del cuerpo ... Un muro de hormigón del psiquiatrico separa la sociedad de la gente razonable de la de los locos. Mediante el uso de la psiquiatría con fines políticos una vez más, el aparato policial trata de recuperar el poder de saber distinguir entre la razón y la locura. Armado con diagnósticos psiquiátricos, el burócrata de la bata blanca extirpa de la sociedad aquellas piezas que le impiden establecer la dictadura monolítica del uno para todos y para todos obligatorio." Pyotr Pavlensky

Pyotr Pavlensky realiza una protesta sobre el tejado del centro de investigación psiquiatrica social y forense de Moscú.

Pues eso, ¿porqué se desnudan las personas que padecen problemas mentales con tanta frecuencia? 

Quienes padecen esquizofrenia, por ejemplo, a veces parecen buscar la transgresión de las normas sociales y tienen comportamientos que a los demás resultan estrambóticos por salirse de la norma. Gritan, profieren insultos, hacen gestos desmesurados, muecas, soniquetes ... se quitan la ropa. 


Dice Luz Teresa Maldonado, poeta en:

Si al perderse uno se encuentra
andando por la vida.
Descubrimos que los sentidos y otras señales
nos indican a donde ir sin partir.

Si al perderse uno se encuentra
en los sonidos del silencio
que hablan, susurran, nos llaman
nos entretienen para encontrarnos
en lo hondo, en lo adentro.

Y es cuando descubro a mi yo libre
libre de ataduras como él ...
el Loco que se desnuda.


Quizá el Loco también se libera de telares tejidos por la sociedad sobre nuestro todo. Y sí, Loco con mayúsculas porque es una poesía, porque es con amor. El mal no está en las palabras solas, sino en cómo se acompañan y se dicen y según el hilo del mensaje que llevan, según cómo y hacia dónde quieren llegar.

La esquizofrenia no es ni la única enfermedad mental ni el único motivo que nos lleva al desnudo integral. Cuando la enfermedad empuja y hace correr tu alma fuera de sí, queda desnuda ante los demás y se espantan al reconocer un ser tan desbocado como libre. Y puestos a soltar lastre, ¿por qué no liberar también lo físico?

Es su propio cuerpo lo que autolesiona y desnuda ante todos Piotr Pavlensky.
El cuerpo desnudo es lo que busca en ocasiones el artista cuando crea una obra. Es la piel y sus formas, su pelo, color y sombras y no la ropa del modelo lo que ponen ante los ojos de los estudiantes. Son cuerpos y cuerpos de hombre y mujer, reunidos en lugares públicos y abiertos a la mirada de los demás lo que encontramos en playas y otros lugares con genitales y pechos colgando o firmemente sujetos según la edad. Repletos de grasas, solo piel y huesos y algún que otro espécimen perfecto en casi todo.

Pero esos solo son los cuerpos de los cuerdos. Personas que reciben sol, agua y tierra como materia prima para fabricar felicidad. Los locos no pretenden placer sano ni felicidad pura a cambio del desnudo.

Los religiosos también se desnudan y se infrigen daño a veces. Francisco (San) se desnuda ante el obispo de Asis para despojarse de todo bien terrenal. Jesucristo cuelga desnudo en la cruz ante todos, reflejo de soledad y abandono, próximo al espíritu que restará. Gobernantes disfrutando desnudos, fotografiados al descuido y Spencer Tunick con miles de desconocidos sin ropa creando arte. Gente que destapa injusticias con gritos en público y sin telas que les cubran. Gente que se tapa hasta los ojos y soporta todo tipo de injusticias. 

Pero esos solo son los cuerpos de los cuerdos. Los Locos van gritando por gritar, son abominables dentro del arte y son compadecidos y cubiertos enseguida porque no saben lo que se hacen.

La sociedad establece las normas y distorsiona nuestras formas.


El body painting como expresión artística, utiliza como lienzo en la mayoría de casos mujeres con cierta belleza. 

Los hombres resultan complejos, difícilmente artísticos y confúsamente eróticos y capaces de cambiar la obra.

Para Alexa Meade toda la persona es un cuadro fugaz y viviente.

La mente puede ver la desnudez pintada y hasta cierto punto tolerarla y englobarla en el arte, pero sin la pintura... ay... eso es otra cosa.

A los locos como mucho se les "pintan morados" si se portan mal.


La foto muestra a Marina Abramovic llorando en una actuación de 1970 en Serbia donde los visitantes podían coger objetos de una mesa y utilizarlos sobre ella. Había de todo, cosas buenas y malas. Había incluso una pistola con balas.

Marina Abramovic es una artista que también ha utilizado su cuerpo desnudo en muchas de sus actuaciones u obras. A veces, una mirada es capaz de desnudarnos el alma. En esta ocasión le sucedió a ella.

Estaba en el MoMa. Ella permaneció durante horas sentada junto a una mesa. Los visitantes podían sentarse al otro lado de la mesa y mirarla a los ojos durante un minuto. Parece una cosa tonta, pero de pronto, cuando llevaba muchas horas actuando sin moverse, se sentó frente a ella la persona que compartió su vida durante 30 años tras su extraña y amable ruptura largo tiempo atrás sin volver a encontrarse. Una mirada, un minuto y un millón de recuerdos y el deber de no moverse y continuar con el espectáculo.


Y quizá la pregunta correcta sea ¿por qué se visten los cuerdos?. 

Otro día podemos comentar que no debemos llamar así a las personas diferentes. Ahora se dice que son personas con diversidad funcional. Es curioso cómo tratamos de adaptar el lenguaje para mejorar la integración pero la vida real, en lo cotidiano, en lo material, las cosas cambian muy, muy poquito.

Locos. Subnormales. Discapacitados. Minusválidos. Pues no.

DISIMILES o distintos, que para eso existe la DIVERSIDAD.