"Yo tenía una nave espacial con la que, siempre por la noche, solía viajar
al infinito espacio exterior. Era algo estrecha, pero la comodidad era
estupenda. Se parecía un montón a una cama. A fín de cuentas, Pipi
Calzaslargas viajaba donde le apetecía, y lo que pensaran los adultos le
importaba un bledo. Por suerte, yo era un niño y nada impedía que yo
tuviera mi propia nave para volar. Coloqué todos los mandos en un panel,
que quedaba sobre mi cabeza. Alcanzaba fácilmente los botones, que eran
muchos. Y aquellos mandos eran precisos y de la mejor calidad. Salía a
buscar nuevos mundos en esa nave-cama. También tenía una pantalla donde se
veía el espacio y sus estrellas lejanas.
Me sentía muy importante, porque, ¿cuántos tenían una de aquellas
naves?.
Para entrar en el mundo de los sueños, siempre me inventaba alguna
historia fantástica ..."
Pero algo sucedió en medio de aquellos sueños infantiles que los años han
cubierto de polvo y enterrado en suciedad. ¿Convertirse en un crío raro
es lo mismo que haber nacido siendo raro? ¿Es lo mismo crecer y convertirse
en un ser adulto lleno de temores y dudas oculto bajo una fachada distinta
que convertirse en un hombre adulto sin máscaras y que lo tiene todo muy
claro?
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| un hada en su casa |
Y yo perdí mi nave y quemé mis otras naves. Tópico de cáncer. El fracaso
nació entre sus cenizas o el mismo día del parto. A estas alturas ya partí
mi vida y sigo estando roto al medio. Pegado con cariño por todas partes y
desgarrado por dentro en viciosos círculos más concéntricos que una inmensa
cebolla sin sartén que la soporte.
"... aunque ya nadie puede devolverme mi fabulosa nave espacial, del hiper-espacio sideral, creo que veo, aunque muy lejos y con los ojillos empañados, la impresionante estela que siempre dejaba, mi querida y tan bonita nave espacial."
Soy un alucinado de la vida. "La vida es mucho más sencilla que todo eso..." dice lidia barrera aguado. Tiene mucha muchisísima razón. Vaya si la tiene. Pero para eso estamos algunos, para complicárnosla y buscar como excusa algo que nos pudo suceder. Y para aclararte no tienes otra cosa que la duda sobre uno mismo y algunas certezas dolorosas después de tanto tiempo transcurrido. Y te sientes muy impotente porque el pasado no se puede modificar y eres lo que eres y no consigues cambiarlo.
Así que, Lidia, te reconozco la frase como psicóloga experimentada que escuchó mil historias y muchas de ellas más duras que las mías pero, la frase por sí sola no ayuda.
Escuchaba la canción de los secretos "Pero a tu lado" Rompería mis letras de tristeza que para nada sirvieron porque también he soñado con otra vida en otro mundo pero eso si, siempre a su lado. Eso es lo que me encanta de la canción. Todo lo tiene muy claro, terminar con todo y volver a su lado.
He muerto y he resucitado
Con mis cenizas un árbol he plantado
Su fruto ha dado y desde hoy algo ha empezado
He roto todos mis poemas
Los de tristezas y de penas
y lo he pensado y hoy sin dudarlo vuelvo a tu lado
Ayúdame y te habré ayudado
Que hoy he soñado en otra vida
En otro mundo, pero a tu lado
Ya no persigo sueños rotos
Los he cosido con el hilo de tus ojos
Y te he cantado al son de acordes aún no inventados
Ayúdame y te habré ayudado
Que hoy he soñado en otra vida
En otro mundo, pero a tu lado
Ayúdame y te habré ayudado
Que hoy he soñado en otra vida
En otro mundo, pero a tu lado
Pero a tu lado

Intento poner comentarios desde el teléfono pro no hay manera , sigo siendo negada.
ResponderEliminarTe he escrito dos correos y el primero como ya te digo en el segundo, jeje, lo escribí antes de leer esta entrada en el blog, un abrazo fuerte amigo soñador, porque sigues siendo soñador a pesar de todo
------------s-o-ñ-e-m-o-s---e-n---u-n-a---v-i-d-a---d-e---e-s-u-e-ñ-o
ResponderEliminarPues soñemos a pesar de que sabemos que la vida es sueño solo en la ficción y que los sueños sueños son....,. Aunque la vida sin sueños tampoco es vida
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