"Me gustaría poder cerrar los ojos y ser soplado en polvo y en la nada; sentir todos mis pensamientos dispersarse como pelusa de diente de león a la deriva en el viento". Lauren Oliver
Advertencia de contenido: Este texto incluye
referencias explícitas a autolesión, trauma, desesperanza extrema y
rechazo del propio cuerpo. No está escrito con fines instructivos ni de
promoción, sino como expresión literaria y testimonial. Léase con
criterio propio.
¿Cómo quieres que no me autolesione? Ayer desperté sin sueño a las 4. Esta
noche eran las 3 y media. El otro a las 5. Mi mente estaba fresca, lista
para trabajar, para centrarse, hablar, cualquier cosa menos dormir.
Comencé a pensar. Empecé a sentirme hueco, triste, innecesario.Estoy cansado de vivir.
No sé qué es amar.
No amo a nadie y no merezco
ninguna clase de amor.
Me odio.
No puedo dar felicidad y
no merezco ser feliz.
Llevo la muerte lenta sobre los demás
y cuanto más cerca
más muerte, y,
cuanto más tiempo,
más lenta, y,
cuanto más mueren,
más me acerco a mi
propia muerte cierta.
Debo hacerme heridas.
Cortar mi piel en tiras,
quemarla despacio con soldador, y
golpear luego mis costillas,
con nudillos que asorden su dolor.
Y debo poner mi piel morada
con vara de metal,
encarnada, violeta, o con
dura madera de nogal
verla granate y amarilla:
piel maltratada, violada,
quebrada, inflamada,
incendiada e inocente
como toda infancia:
interrumpida.
Soy un cobarde integral.
Soy ese hombre que huye
ante la mujer ideal.
Soy un problema fatal y
soy una mujer yerta;
una flor invernal,
diminuta y vulgar.
Soy una niña sin padre
ni abuelo que le hable
a un hermano que siempre estará,
soy una chica con miedo,
a la locura, al hombre sin sueños
que pudo ser bueno,
al hombre normal
que pudo parecerlo en tiempos.
No soy capaz de dar placer.
No sé practicar mi sexo.
Odio su puerca fealdad y
odio este pene caducado,
su prominencia impertinente,
su brutalidad primitiva,
palpitante y explosiva,
su orgullo adolescente y
ese pelaje permanente,
sus órganos adyacentes y
su húmeda simiente,
punto final de tanta pesadilla
para mucha, muchísima gente.
El sexo ajeno, menos aún.
No sé dónde, ni cómo empieza,
cuándo o porqué se termina.
Me asusta tanto su oferta
como me quiebra su indiferencia,
su perfume o entraña tierna.
No sé si será mejor amarlo,
o si amar la carne deja,
porque de amar yo algo
amaría la nada a secas,
o si la nada es algo
ese algo sería mi queja.
No merezco esta vida que me alimenta.
No la entiendo.
¿Porqué me tiene en cuenta?
No sé porqué empezó,
ni para qué sigo viviéndola,
ni porqué mi madre lo permitió
cuando no podía con ella,
diciendo que no me quería
sin haber nacido siquiera.
Sin tener forma,
sin conocer la luz apenas,
sin sexo ni indecencia,
sin mente ni demencia
provocaba ya el llanto y
el desconsuelo era mi oferta.
¡ Qué no haré sufrir ahora
a estos que me rodean !
¿Cómo quieres que no me autolesione?
Si paso la noche en vela,
torturando mi alma
o lo que de ella queda.
Si no sé hacer otra cosa
desde que el sexo me detuviera,
siendo niño,
perdido entre el amor y la guerra.
"Aquí es donde estamos en este momento, como un todo. Nadie queda fuera del circuito. Estamos viviendo una realidad a partir de una fina capa de mentiras e ilusiones. Un mundo donde la codicia es nuestro Dios, y la sabiduría es el pecado, donde la división es clave y la unión hace la fantasía, donde se elogia la inteligencia impulsada por el ego de la mente, en lugar de la inteligencia del corazón." Bill Hicks
Traducción:
Me hice daño a mi mismo hoy, para averiguar si todavía sentía algo.
Me centré en el dolor, la única cosa que es real.
La aguja hizo un agujero, el viejo y conocido pinchazo.
Intenté matarlo, pero lo recuerdo todo.
¿En qué me he convertido?
Querido amigo mio, todos a quienes conozco, al final se van,
y podría haber tenido todo mi imperio
de basura.
Te defraudaré. Te haré daño.
Llevo esta corona de espinas en mi trono de mentiras
lleno de pensamientos rotos que no puedo arreglar.
Bajo las manchas del tiempo, desaparecen los sentimientos.
Eres otra persona más. Yo sigo aún aquí.
¿En qué me he convertido?
Querido amigo mio, todos a quienes conozco, al final se van,
y podría haber tenido todo mi imperio
de basura.
Te defraudaré. Te haré daño.
Si pudiera volver a empezar alejado un millón de millas,
me cuidaría más: encontraría la forma de hacerlo.

joder como esta el patio...; tengo que digerir tanto dolor, tanta poca gana,tanto asco?, y tanta desilusión.
ResponderEliminarme duele tu no dormir, tu pensar tanto, tu pesar....
y aunque entienda, no va a dejar de doler que los recuerdos no abandonen, que los malos rcuerdos te puedan..
joder, mierdaaa, perdón
un beso
Ah, no te preocupes. Se sobrevive desde hace tanto... pero hay temporadas alteradas...
ResponderEliminarsi me preocupo,es inevitable, eres una parte de mi.
ResponderEliminarla llamada perdida me alertó incluso aunque hubiera sido una equivocación...
no poder hablar por quien pueda escuchar, para no herir sentimientos..
cuidate mitad mía, cuidate.
no te machaques tanto, quien cree no saber amar y quien cree que no merece ser amado también puede aprender y puede dejarse amar.