"La gente siempre está vendiendo la idea de que los enfermos mentales sufren. Creo que la locura es una salida. Cuando las cosas no van bien, puede que quieras imaginar algo mejor." John Forbes Nash Jr.
Enferma como un hueso roto.
Como un tendón distendido o roto.
Como un músculo débil o contracturado.
Pelo enfermo: enfermedad de alopecia.
La mente enferma.
Como los intestinos enferman.
Como el pulmón enferma.
Enferma como la piel enferma.
Como una boca puede estar enferma
la mente también enferma.
Como un sexo no funcional.
Como el pecho enferma
y dentro,
el corazón falla cuando
por supuesto,
también enferma.
Por eso la mente,
como los ojos,
los oídos,
la naríz,
también enferma.
Y puedes curar con medicinas.
Puedes ayudar a tu cuerpo con
pastillas y manos y palabras
que sirvan de ayuda.
¿Puedes darle algo a tu alma?
¿Alguna ayuda para
eso que no se ve,
que no se toca,
que se supone?
¿Algo que proporcione calma?
"Veo que el mundo se está transformando lentamente en un desierto;
Oigo el trueno que, un día, nos destruirá también. Siento el
sufrimiento de millones. Y sin embargo, cuando miro hacia el cielo, de
alguna manera siento que todo va a cambiar para mejor, que esta
crueldad también terminará, que la paz y la tranquilidad volverán una
vez más." Anna Frank
Termina la tarde. Detrás de una luna invisible aún, se esconde la noche.
Las gentes de bien se van recogiendo hacia sus casas. No sé que es ser
gente de bien. De los parques no queda casi nadie. Sólo los que vinieron de la parte sur
de América, jugando valientes a voleibol a 4 grados.
Las gentes de mal se preparan; salen de caza. No sé qué van a cazar.
Quizá vayan tirando flechas a corazones solitarios. Las gentes de mal son
como las otras. Completos desconocidos. Ambos mezclados, ambos en sendos bandos. Acuño la nueva palabra,
bienenimal, vieneanimal. Esta palabra no sale. Derecha a la
papelera.
Caen las persianas, los perros se echan. Algunos enroscados, otros con la cabeza entre las patas y la
mirada,
vigilante. El ojo que no duerme. Paran coches y motocicletas. Callan los piñones de las bicicletas. Las fábricas -las menos horribles- se detienen. Están cansadas de robar trabajo. La luz se pierde en el
espacio
y rebota contra las primeras estrellas.
Ya sé que no puede ser pero
son las últimas letras
y son libres de hacer como quieran.
No como yo quiero.
Las primeras tiendas bajaron las rejas
discutiendo con el cartel despistado de "Abierto". Las últimas tiendas
guardan las gallinas explotadas de categoría 3 hasta más allá de la hora
razonable. Los zorros se forran consumiendo la esencia vital de sus
plumíferas obreras.
Saltó la última luz ámbar de la calle
Virgen de la Fuencisla, nº27, Madrid, donde se criaron Teresa y Cristina.
Es la luz rezagada que aligera el paso para alcanzar las carcajadas de las
nuevas compañeras LED. Cristina, alegre rebelde de pelo rizado, ya no vive
allí. Teresa, inocente, igual de buena, tampoco.
Aterrizan las
aves en sus pajareras naturales de paja y las otras esconden la cabeza y
levantan la pata en sus manicomios cagados de metal. Los locos aúllan al
paso de la bandeja antipsicótica. Los búhos miran alucinados y encienden
el radar que barre el suelo del bosque.
Se enfría la tierra en el lado oculto y los no cultos rinden culto en
ritos innombrables, siervos de sus vilezas. Los cultos por su parte,
siervos en la obra de Dios, se quitan de la pierna el cilicio que permite
apartar el pecado. No puedo criticarlos por eso. Yo también
castigo/castigué mi cuerpo. El dolor infligido a la propia carne equilibra
el peso del suplicio que esta impone a la mente. Terminan las películas malas fin-de-semana de Antena3. Unas cocinas
tienen tortilla francesa, otras abren una lata de bonito, de espárragos
del Perú. Las motos de telepizza recorren alocadamente la ciudad. El recuerdo de la
comida atrae la cena. Está a punto. Las tarjetas vuelven derretidas
de las rebajas. Los bancos bajan su caudal de datos y suben el del
interés.
Cae la helada en Polonia y mueren personas. Y muerte y
frío es el final de personas que huyeron de la guerra, lucharon contra el
agua, contra el dolor de todo-perdido, contra el hambre y la sed, contra
el frío natural y el inmoral de la gente mal y la gente bien. Es el
anochecer de la vida civilizada.
En África es un poco lo
mismo. Cae la noche sobre las grandes urbes. Es la hora en que caen
las bombas no anatómicas sobre Madrid, Berlin, París, Londres... Roma se
libra.
Cerramos
la tapa del portátil. Si no vas a irte con él por ahí, no la cierres y te
durará más. No cierres las puertas. Nunca sabes por dónde necesitarás
pasar.
Es triste. La vida se va extinguiendo dentro de
nosotros. La arruga no es nada bella. El hueso también se arruga y duele.
Duele el cuerpo entero. Somos carne trémula. Asustada de lo que somos. No
tengo mucho miedo. Tampoco tengo mucha carne. Me gusta el jamón
serrano. Como al pobre cerdo por una pata. No le como la entraña. No le
muerdo la cara.
Esto es el fin. Adiós. O no. Dice el
hada que esto nunca termina mientras persiste la imaginación. Gracias
hada, por tu luz. Mañana saldrá el sol otra vez y será bueno para
todos excepto los vampiros. Y todo se volverá del revés. Todo
no, pero casi. Hola. Besos a todos.
“Una corta infancia solitaria y triste, seguida de un largo período
de terrible enfermedad me acabaron proporcionando una energía
creativa ilimitada. ¿Merecieron, pues, la pena? En la vida no
podemos establecer distinciones: mis alegrías y mis aflicciones me
pertenecen por igual, y todo lo que me pertenece lo puedo utilizar
en mis creaciones”
Jimmy Liao
1 / 8
Sound of Colors (El sonido de los colores) – 2001
2 / 8
Beautiful Solitude (Hermosa soledad) – 2003
3 / 8
Starry Starry Night (La noche estrellada) – 2009
4 / 8
The Fish with a Smile (El pez que sonreía) – 1998
5 / 8
Turn Left, Turn Right (Un día más contigo) – 1999
6 / 8
Mi mundo eres tú – 2017
7 / 8
Verdad o mentira
8 / 8
Mi querido gatito
Esta frase... ¿cuántos de nosotros podríamos aplicárnosla? Muchos. Algunos
son capaces de reflejar la luz y la oscuridad de su interior en preciosos
dibujos como los de Jimmy Liao. Otros son capaces de garabatear
hermosas letras para mostrar lo que llevan dentro. Pocos desprenden
calidez en su mirada, su voz, su gesto amigo hasta el punto en que entre los
demás algunos lo perciben y pueden disfrutarlo y otros no. Y yo no sé
qué lleva dentro toda esa gente. Yo no tengo ni idea de cómo sienten
las cosas esas personas tan bellas. Nadie está libre de su pasado. Ni
los malvados, pero no es por culpa de sus vivencias que son nefandos. ("adj.
Indigno, de quien no se puede hablar sin repugnancia u horror") Yo me
quiero quedar con la gente buena, alegre y positiva. Sin embargo busco
curiosamente a los que sufren. De ellos parece que aprendo su dolor. Soy
un vampiro emocional. Estoy lívido. Necesito robar la energía
vital de los demás. Entre ellos los hay de naturaleza fuerte y no
consigo arrebatarles nada. Y los hay muy listos y rápidamente se
apartan de mí. Y algunos se enfadan conmigo y entonces me doy cuenta de
mi error. Equivocarme contínuamente es parte de mi estúpida
naturaleza. Descansar, quiero decir, morir, es el pensamiento que más
me ocupa en demasiados momentos a lo largo del día. Vivir cansa. Cansa
cada segundo de cada minuto de cada hora todos los días y meses durante
años. Ser así cansa a quienes nos rodean y a quienes nos aman. Así
es como el amor termina. Como la amistad termina. A mi me cansa la
gente vital. Cuando estoy alegre y vital, canso con mis tonterías
también.
También hay ratos de vacío. Sin alegría ni
padecimiento. También hay momentos de risa, de sano existir, de sano
alimentarse y olvidar la anorexia pero parece que el sustrato principal es
lo otro. Soy el tío capas, el máscaras y el cebollón de copas de la
baraja emotiva.
Jimmy es un tipo estupendo. Los dibujos son algo
infantiles quizá, pero me gustan mucho sus colores. Sus libros están
bien. Mira esto si te gustó lo de Jimmy: http://muhimu.es/cultura-entretenimiento/jimmy-liao/